Un millar de fieles en un reestreno con lo puesto

El Helmántico, lejos de sus mejores días, acoge un nuevo partido pendiente de solventar las deficiencias del paso del tiempo. Mucho trabajo para devolverlo a sus mejores días, y para llenarlo.

El amistoso de esta tarde entre el Salmantino CF y el Zamora CF se había anunciado por parte del propio club como el regreso del fútbol sénior al Helmántico. Sin embargo, tanto a los contendientes como al propio campo les queda mucho para llegar dónde pretenden: son, sin duda, dos clubes y un estadio que esperan mejores días.

 

En el caso del Zamora CF, todavía se repone del fiasco de no haber logrado el regreso a Segunda B tras una temporada donde lo ganó casi todo, menos lo que realmente importaba. Tercera será, una Liga más, su categoría. El Salmantino también aspira a dar pasos hacia arriba, en su caso, en el proceso de dar entidad a un proyecto que, en buena media, ha empezado la casa por el tejado: con el usufructo de un estadio de campanillas.

 

En cuanto al Helmántico, sin duda ha vivido días mejores. El millar largo que, siendo generosos, se dieron cita en sus gradas son poco incluso si tenemos en cuenta que sus gradas fueron quedándose muy vacías a medida que la UD Salamanca se acercaba a su final hace ya más de tres años. Los 17.000 que cabían rara vez poblaron sus gradas, pero menos de una décima parte es una marca escasa incluso para un estadio tan difícil de llenar. Tampoco era el objetivo, porque sólo se ha abierto la grada de tribuna.

 

El estadio, en su reestreno, ha lucido una versión de mínimos. Como ya ocurriera en el torneo juvenil de hace unas semanas, y en las captaciones, aparentemente el tiempo se ha detenido en aquel UDS-Tenerife de mayo de 2013. Conserva el aspecto de aquellos días, publicidades incluidas, algunas de empresas que ya no existen, muchas descoloridas... el marcador pequeño no funciona y del grande no hay noticias. Cuando la UDS jugó su último partido ya no estaba en su mejor forma y tampoco era el 'último grito' de cuando el pase de Stinga al PSV hizo posible que la Phillips, dueña del equipo holandés, incluyera dos pantallas para el Helmántico en el trato.

 

Para la ocasión, al menos, estaba limpio, el club había contratado seguridad y también había dispositivo de Guardia Civil en el exterior, por el tráfico. Y en lo que el tiempo sí que no pasa, y para bien, es en el césped: la perfecta alfombra verde que siempre ha tenido el Helmántico ha visto pisar botas de fútbol una vez más.