Un Madrid que huele a 'Final Four'

Sergio Llull lidera la estampida de los de Laso, que dejan al Maccabi contras las cuerdas.

El Real Madrid logró su segunda victoria consecutiva ante el Maccabi Electra (75-63) en su eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga, quedándose a tan sólo un triunfo (2-0) de obtener el billete para la 'Final Four' de Londres, después de un encuentro en el que Sergio Llull (26 puntos) tiró del conjunto de Laso, que siempre dominó el electrónico y rompió el choque en el último cuarto.

A pesar de la cómoda victoria en el primer partido, el conjunto de Pablo Laso volvió a exhibir una gran versión ante un Maccabi mejorado pero aún incapaz de detener por completo al perímetro madridista, que tuvo esta vez en Llull a su hombre más determinante y que deja con un 2-0 la serie justo antes de viajar a Tel Aviv, escenario de al menos el tercer partido y del cuarto en caso de ser necesario.

El Maccabi tardó nuevamente en encontrar su sitio. La imposibilidad de controlar las zonas, sobre todo la propia, impedía dominar el ritmo y los de Blatt sufrieron en el primer cuarto. El motor de Llull --continuamente con la quinta marcha metida-- y el talento de Mirotic marcaron el inicio del partido. Los dieciséis puntos anotados entre ambos fueron demasiado para un Maccabi visiblemente incómodo en ataque y que mantenía el lenguaje corporal del primer partido.

Cambiando defensas, probando, Blatt encontró por fin la forma de ensuciar la fluidez de su rival. Con Sergio Rodríguez, factor diferencial en el primer partido, muy bien contenido, los locales comenzaron a mostrar el más claro síntoma de su malestar ofensivo, el abuso en el tiro de tres.

Enfrente, el acierto de David Logan (4/4 triples la primera mitad) enganchó al Maccabi al partido, en una primera mitad de la que Shawn James, la única referencia en la 'pintura' israelí, y Rudy Fernández, faro madridista en ambos lados de la cancha, salieron con molestias, el primer por un corte y el segundo por un golpe en su maltrecha espalda.

No obstante, Marcus Slaughter aprovechó la ausencia de poderes interiores para sumar a su ya notable trabajo defensivo, siete puntos, un botín preciado. Y es que precisamente su aportación permitió a un Real Madrid trabado irse a la media parte con una media felicidad. Por una parte el resultado acompañaba pero por otra Blatt había encontrado el modo de llevar el partido a su terreno (36-28), aun estando el Maccabi lejos de su plenitud ofensiva.

Pese al progreso del cuadro israelí, el Real Madrid encontró en Llull el clavo al que agarrarse. El de Mahón, imparable en el uno contra uno, resolvía situaciones complicadas o de atasco ofensivo aunque la sensación seguía sin ser buena. Un viejo conocido de la Liga Endesa como Nik Caner-Medley y el interminable James aprovechaban ventajas en la zona en un tercer cuarto que mantuvo la incertidumbre, con el Maccabi sobre el fino alambre de los diez puntos de desventaja, que invitaban a nivelar o el partido o dejarse caer al abismo.

En situaciones de incomodidad, Laso recurrió a su ABC, a la seña de identidad de este Real Madrid. Correr, pasar y tirar, con el ritmo acelerado en vena. Con Sergio Rodríguez al mando (8 asistencias), Llull en estado de trance y Jaycee Carroll (14 puntos) ametrallando desde fuera sin piedad, Maccabi probó la lona a inicios del último cuarto (66-51, min.33) y su caída fue además definitiva.

El desgaste acumulado terminó por ahogar a un equipo que si bien halló vías para contener a su rival, acabó sin solución para un perímetro plagado de talento, ritmo y actitud, que llevó en volandas a un bloque que ya huele a Londres. El Maccabi tendrá en su fortín del Nokia Arena dos oportunidades para devolver la serie a Madrid, aunque para ello deberá lograr la forma de cambiar totalmente lo visto en los dos primeros duelos.

Ficha técnica

REAL MADRID: Llull (26), Fernández (9), Suárez (2), Mirotic (10) y Begic (2) -cinco inicial--; Rodríguez (-), Draper (-), Carroll (14), Reyes (3) y Slaughter (9).

MACCABI ELECTRA: Ohayon (-), Hickman (10), Smith (5), Caner-Medley (10) y James (13) --cinco inicial--; Logan (19), Landesberg (2), Eliyahu (2) y Planinic (2).

PARCIALES: 18-13, 18-15, 20-18, 19-17.

ÁRBITROS: Christos Christodoulou (GRE), Sradan Dozai (CRO) y Milija Bojinovic (SRB). Sin eliminados.

PABELLÓN: Palacio de los Deportes. 10.793 espectadores

Sergi Llull celebra una canasta al Maccabi