Un Madrid con suplentes apabulla a un Athletic demasiado excitado

Un Real Madrid plagado de suplentes en su alineación titular apabulló ayer en San Mamés al Athletic Club, al que batió por 0-3, con dos 2 goles de Kaká de penalti y un tercero de Cristiano Ronaldo, aprovechando el estado de excesiva excitación con la que saltó el conjunto rojiblanco al terreno de juego.
EFE / Bilbao

El equipo blanco decidió el choque en sendos penaltis, los dos a Di María, el primero de Iraizoz y el segundo de Castillo, pero bien pudo hacerlo al contraataque si hubiese aprovechado la cantidad de contras de las que dispuso ante la meta local. Jugadas parecidas en su concepción al 0-3 marcado con clase por Cristiano tras recibir de Granero.

El Madrid sale de Bilbao con el objetivo de no perder más puntos respecto al Barcelona de cara al gran clásico del fútbol español de la próxima jornada; el Athletic, en un mal partido, no ha podido lograr su pretensión de apuntalar la plaza europea en la que ha comenzado la temporada.

El equipo bilbaíno decidió ir a por el Madrid desde el principio y pagó cara su osadía con continuos balones a la espalda de la defensa que dejaban continuamente a delanteros visitantes ante Iraizoz. El meta navarro solventó varios de ellos, pero en uno ante Di María en el minuto 12 realizó un penalti clarísimo. Kaka ejecutó con solvencia desde los 11 metros.

Fue casi revolucionaria la alineación del Madrid. Con buena parte de sus estrellas de inicio en el banquillo (Ronaldo, Xabi Alonso, Ozil, Marcelo, Adebayor y Carvalho), Jose Mourinho puso sobre el tapete de La Catedral un once que parecía que muy defensivo, once en el que Pepe actuaba de medio centro junto a Lass y Granero y Kaka hacía de enlace con Di María, el jugador más decisivo del choque, e Higuaín.

A partir de ahí, el choque entró en un estado de excitación del que el Madrid sacaba más partido que el Athletic, muy descontento, como la grada de San Mamés, con el arbitraje. Kaká en el minuto 53, de nuevo de penalti, y Cristiano Ronaldo en el 70 certificaron la victoria.