Un libro recoge las vivencias y la historia de Pelabravo

La Diputación de Salamanca ha publicado el libro, titulado ‘Pelabravo: historia de un pueblo tranquilo’, de Miguel Carabias Orgaz

La Diputación de Salamanca, a través de su sección de Difusión y Publicaciones ha editado el libro ‘Pelabravo: historia de un pueblo tranquilo’ de Miguel Carabias Orgaz, dentro de la serie de monografías locales que dan nombre a la colección de los municipios salmantinos.

El autor de esta nueva monografía considera que los primeros indicios de ocupación humana en el término de Pelabravo se remontan a la etapa cultural del Paleolítico Inferior. En las cercanías de Nuevo Naharros, se localizó una concentración de útiles paleolíticos.

A lo largo de sus páginas se recoge que la época que “mejor se halla representada arqueológicamente en el entorno de Pelabravo es la romana”. La calidad de las tierras debió de ser determinante para la explotación de forma latifundista, que se produjo en esta zona en los primeros siglos de la era cristiana. Grandes fincas ocuparon las orillas del río Tormes, al este y noreste de la ciudad.

En el libro se resalta que también hubo asentamientos de este tipo en tiempos de Roma al sureste de la capital provincial, como el de Miranda de Azán, Pelagarcía en Calvarrasa de Arriba y el de Castañeda de Tormes.

Este trabajo editorial, que puede encontrarse en las librerías al precio de nueve euros, ocupa la historia de Pelabravo, en el que también se ahonda en la historia e intrahistoria a lo largo de los siglos.

En las últimas décadas ha sido fruto de “cierto desarrollo”, determinado por tres factores principalmente: “su cercanía a la capital, la proximidad de la carretera nacional a Madrid, y la introducción del regadío”.