Un juez revoca las medidas de control al segundo de los asesinos de Sandra Palo, en libertad

El abogado de la familia recurrirá esta decisión al estimar que el chico debe estar controlado para vigilar su resocialización
En virtud de la condena impuesta, el segundo de los asesinos de la joven getafense que se encuentra en libertad desde la pasada semana debía cumplir 18 meses de régimen semiabierto y otros cinco años de libertad vigilada tras cumplir los ocho años de internamiento en un centro.

En un auto, al que tuvo acceso Europa Press, el juez acuerda dejar sin efecto la medida de libertad vigilada de cinco años y el ingreso en centro de régimen semiabierto durante 18 meses, "todas ellas pendientes de cumplimiento sucesivo y una vez se remitan el correspondiente informe final de la medida de internamiento en régimen cerrado".

La resolución se dicta después de que el juez celebrara la pasada semana una vista en la que el fiscal y el abogado del chico solicitaron que se revocasen estas medidas de control en aplicación del artículo 14.4 de la Ley que regula la Responsabilidad Penal del Menor.

Así, el magistrado reseña que se debe estimar la solicitud, ya que el artículo citado es "claro y terminante en el sentido de establecer de forma imperativa que cuando el menor pase a cumplir medida de internamiento en un centro penitenciario, como ocurre en el presente caso, quedará sin efecto el resto de medidas impuestas por el juez de menores".

El abogado de la familia ha adelantado a Europa Press que recurrirán esta decisión al estimar que el chico debe estar controlado para vigilar su resocialización, recordando lo sucedido con 'Rafita'. A este último se le imputan múltiples delitos de delincuencia desde que abandonó el centro de internamiento.

Aparte de 'Ramón' y 'Rafita', el tercero de los menores implicados en la muerte de Sandra Palo, Juan Ramón M.M., alias 'Ramoncín', saldrá a la calle bajo el mismo régimen en mayo de 2012, según datos penitenciarios.

Como también era menor de edad en ese momento, fue condenado a ocho años y once meses en régimen cerrado, doce meses de internamiento en régimen semiabierto y cinco años y medio de libertad vigilada.

El cuarto y último acusado, Francisco Javier A.L., alias 'el Malaguita', aún cumple condena en una cárcel convencional por ser el único que en el momento del crimen era mayor de edad.