Un joven de 21 años, natural de Jaén, resulta herido muy grave en la capea matinal

En el tórax. El herido recibió una cornada del tercer toro y fue operado durante dos horas en el quirófano de la plaza y trasladado a Salamanca
MONDRIÁN / DAVID RODRÍGUEZ
Según el parte médico, el joven sufrió una herida por asta de toro en el hemitoráx derecho, penetrante a través del diafragma en la cavidad abdominal, con rotura completa del riñón derecho y del lóbulo hepático derecho, con hemorragia masiva.

El joven fue trasladado de forma inmediata hasta la enfermería de la plaza de toros por varios jóvenes, estando consciente, e incluso levantándose él mismo el jersey que llevaba para ver lo que le había hecho el toro. Una vez dentro del quirófano de la plaza, hubo momentos de tensión, ya que la situación del joven parecía muy complicada, teniéndole que ser extirpado parte del riñón afectado. Una vez más el eficaz equipo médico de la plaza hizo un trabajo excepcional en una operación que duró cerca de dos horas. Finalizada la misma y con el joven estabilizado, fue trasladado al Hospital Clínico Universitario de Salamanca, siendo su estado crítico, con pronóstico muy grave.

Una vez en el Hospital le fue extirpado la parte restante del riñón dañado, al no ser ya operativo. Aunque se sigue temiendo por su vida, al menos no empeoró durante la tarde de ayer, según informaciones llegadas desde el hospital a Miróbriga. Las próximas 48-72 horas serán claves para conocer su evolución, esperando que no se presenten complicaciones.

La de este joven no fue la única cogida por asta del toro del día. Durante la tarde, un hombre de 35 años con iniciales A.G.S. y natural de Salamanca, era corneado por uno de los toros de la capea en el tercio superior del muslo derecho. Una vez operado y estabilizado, también fue trasladado al Hospital Clínico de Salamanca, en este caso con pronóstico “menos grave”. Además de estas dos personas, la jornada de ayer dejó otros ocho heridos, aunque de escasa consideración: pequeños golpes o heridas en la mano. Al parte médico hay que añadir una mujer que se puso de parto mientras veía el encierro matinal, y un niño que salió despedido de una de las atracciones de la feria, aunque por fortuna, sólo sufrió pequeñas magulladuras, la mayoría en la cara.

Aunque la cogida del joven jiennense enturbió la jornada, los toros de la ganadería de Barcial dieron un buen resultado por las calles de Miróbriga. El encierro matinal, de unos 45 minutos de duración, subió a la plaza disgregado. Tras los cabestros, iban unidos cuatro toros, al que se unió un quinto en el Registro antes de poner dirección a la plaza. Los otros dos toros subieron por separado, quedándose el último emplazado durante unos minutos en el Registro.

Tras la capea matinal, el desencierro de la mañana (con dos toros) sí se alargó, durante casi una hora, tras quedarse uno de los animales emplazado en la zona de los pinos. Para introducirlo en toriles, fue necesario utilizar la soga. La gran sorpresa llegó en el desencierro de la tarde, con cuatro toros, que fue el más breve de todos los recorridos que han hecho los animales por Miróbriga estos días, durando escasos veinte minutos.