Un ‘jet lag’ mental

CANSANCIO. El conjunto salmantino mostró, sobre todo en el primer cuarto, los primeros indicios de agotamiento, más psíquico que físico tras vivir semanas muy duras
ISABEL DE LA CALLE
Le costó sudor y lágrimas al equipo salmantino entrar en el partido ante el Gran Canaria tras una dura semana que comenzó con la segunda derrota en Euroliga ante el Kaunas lituano.

Posiblemente debido a ese jet lag, más mental que físico, las jugadoras salmantinas no estuvieron a su nivel, sobre todo en el terreno defensivo, en el que las charras salieron con una preparada defensa de cambios que no supieron llevar a cabo con fluidez.

De este modo, las salmantinas se vieron ahogadas por las canarias, sin ideas en ataque y encomendándose a las interiores Erika y Sancho, que fueron las únicas que se salvaron en los primeros instantes.

Desde el banquillo tampoco se estuvo mucho más lúcido en el arranque de la tarde de ayer y de hecho una de las decisiones de Lucas Mondelo despertó los primeros pitos de la temporada desde la grada. La crítica de los aficionados iba dirigida a un par de cambios con Isa Sánchez y Anke de Mondt como protagonistas.

De este modo, las jugadoras entrenadas por Mingo Díaz se pusieron por delante en el marcador por primera vez en el minuto seis del primer cuarto (9-10). A partir de ese momento, la ventaja fue in crescendo durante todo el cuarto hasta llegar a los seis de máxima que sumaron las insulares en el minuto 9 (14-20).

En el segundo cuarto, a pesar del empate logrado en el primer minuto tras un triple de Anke (21-21), el juego de Avenida siguió sin ser lo fluido que ha sido en otros choques de Liga y Gran Canaria volvió a ponerse por delante 23-30 en el minuto cuatro.

Mondelo, en esta parte central del cuarto dio entrada a Anke de Mondt como base en lugar de una desaparecida Silvia Domínguez que apenas jugó 7 minutos en toda la primera mitad. También tuvo muchos apuros durante este tiempo Sancho Lyttle para parar a una Nicole Michael que sorprendió por sus buenos movimientos en la pintura (sumó hasta 14 puntos en la primera parte).

En el minuto siete, además, Lyttle dio el susto al hacerse daño en su tobillo al intentar coger un rebote, que no le permitió jugar más en los minutos que restaban hasta el descanso (pudo sin embargo salir de nuevo a la cancha en el minuto cuatro del tercer cuarto).

Sólo en los últimos minutos, el equipo charro pareció desperezarse y a tener las ideas más claras sumando un parcial de 22-4 y poniéndose con un marcador de 49-36 al descanso.

En el tercer cuarto logró por fin Avenida romper el partido, con una renta que ya rozó los 20 puntos (68-50, min.8) y a partir de la cual volvió a jugar con más fluidez, haciendo ya imposible la remontada de Gran Canaria. Las insulares, además, bajaron el ritmo a partir de la segunda mitad, ya que son siete las jugadora que realmente se reparten los minutos en el equipo amarillo.

Con 70-54 y, sobre todo, con la impresión de que el partido estaba ya decantado a favor de las charras, se inició el último parcial, que siguió en la tónica ya favorable para las locales.