Un informe negativo deja sin licencia ambiental el aparcamiento del Campus Unamuno

Un informe técnico del Ayuntamiento recomienda no conceder la licencia ambiental para el aparcamiento del campus universitario, que se cambió para ser totalmente de pago en septiembre del año 2015.

Un informe municipal recomienda no conceder a la Universidad de Salamanca una de las licencias para poner en marcha el nuevo sistema de aparcamiento en el campus Unamuno, por el que hace casi dos años se hizo íntegramente de pago con la instalación de barreras y sistemas de control de acceso. Sin embargo, y como se desprende de los trámites todavía pendientes en el Ayuntamiento, el proyecto carece aún de licencia ambiental y no parece listo para tenerla.

 

Hace cerca de 20 meses, en septiembre de 2015, la Universidad de Salamanca cambió por completo el aparcamiento en el campus Unamuno. El campus 'nuevo' había sido de aparcamiento libre durante años, pero los cambios en el tráfico por las obras en el hospital y la dificultad de acceso por las mismas recomendaban cambiar esta situación. Así, en diciembre de 2014 TRIBUNA ya informaba de que la Usal iba a acabar con el aparcamiento gratuito y que se iba a restringir el tráfico rodado.

 

El principal cambio fue la eliminación de las plazas libres de aparcamiento ya que al reducirse de manera notable las disponibles en Gregorio Marañón y Donantes de Sangre, hay que asegurar por un lado el aparcamiento al personal de la Universidad de Salamanca y vinculado a la actividad docente; y limitar el tráfico de aquellos que buscan aparcamiento en el campus, antes una opción para los que asistían al hospital. Para ello, se procedió a limitar con barreras el acceso a los cinco nuevos aparcamientos en los que se repartieron las más de 800 plazas disponibles para el estacionamiento en el campus. Para usarlos, había que activar una tarjeta universitaria con un coste de entre 30 euros por semestre y 50 euros por el año entero.

 

El contrato para la reorganización se sacó a concurso, y en septiembre de 2015 la universidad empezó a cobrar por aparcar, pero uno de los trámites se ha quedado en el olvido todo ese teiempo. Ahora, según un informe técnico municipal, la Universidad de Salamanca sigue intentando conseguir la licencia ambiental y la ha solicitado, pero no cumple con los requisitos para que se le conceda, casi dos años después de empezar a funcionar el nuevo aparcamiento. Según el informe, la solicitud tiene fallos en cuanto a las medidas de seguridad para una zona con vehículos en movimiento y tampoco se ha justificado la dotación y características de los aparcamientos de minusválidos recogidos por ley. 

 

Por este doble motivo, los técnicos municipales han informado desfavorablemente la concesión de esta licencia necesaria para haber llevado a cabo el proyecto y para su funcionamiento con garantías. Este informe se verá en la comisión informativa de Policía que este miércoles tendrá que dictaminar si lo asume o no.