Un hostelero se enfrenta a la cárcel por apropiarse del premio de dos cupones

Calificación. La acusación pide seis años de prisión, mientras que la Fiscalía pide la absolución. ONCE. Le tocaron 315.000 euros por nueve boletos
E.G.

La Audiencia provincial de Salamanca acoge el próximo martes el juicio contra R. Z. G., de 44 años, acusado de un delito de apropiación indebida, por apropiarse presuntamente del dinero de dos cupones premiados.

Aunque la acusación particular, que representa a dos afectados, solicita para el imputado una pena de seis años de cárcel, además de una multa de 16.200 euros y una indemnización de 70.000 euros, el Ministerio Público pide la absolución al considerar que los hechos no son constitutivos de infracción.

Según el relato de la Fiscalía, el acusado, R. Z. G., que regenta un bar en Salamanca, tenía la costumbre de adquirir cupones de la lotería diaria de la ONCE y aunque compraba boletos de varias terminaciones, tenía preferencia por el número siete. Cada vez adquiría diez cupones, uno para él y los restantes los vendía a los clientes. Al finalizar la jornada, se quedaba con los que no había conseguido vender.

En muchas ocasiones, continúa el escrito de calificaciones, “cuando les parecía bien”, dos de los clientes –los demandantes–, S. I. P. y J. A. M., adquirían los cupones cuando terminaban en siete. Al respecto, el Ministerio Público señala que no está acreditado que la adquisición de los boletos por parte de los querellantes fuera una costumbre fija, ni que “el acusado reservara cupones con tal terminación”.

El 21 de julio de 2008, el imputado adquirió una decena de cupones del número 32.057, pero uno de los querellantes “bien por olvido o por las razones que fuera no compró ni reservó cupón alguno”. De modo que el imputado se quedó con nueve boletos, ya que uno fue adquirido por otro cliente, de tal suerte que dicho número resultó premiado y el acusado recibió 315.000 euros –35.000 euros por cada boleto–. Según la Fiscalía, “el vendedor cobró y retiró para sí, en uso de su legítimo derecho, el premio de los nueve boletos restantes”.

Por su parte, la acusación señala en su escrito de calificaciones que sus representados decidieron jugar conjuntamente un cupón de la ONCE junto a otras dos personas, entre ellos, el hostelero. Por eso, cuando recibía en el local un número terminado en 7, “el acusado reservaba cuatro cupones”, ya que todos los días, salvo los viernes, “cada uno jugaba su propio boleto”. Según la acusación, “esta dinámica se llevó a cabo desde 2006 sin que existieran problemas”. Cuando el boleto resultó premiado, “el acusado les dijo que en esa ocasión no se había acordado de ellos para reservar el cupón”, negándose a entregarles la cuantía que les correspondía. Por ello, la acusación solicita seis años de prisión por un delito de apropiación indebida, una multa de 16.200 euros y una indemnización de 35.000 euros para cada uno de los afectados.