Un grupo de mujeres protesta ante las trabas para hacer pilates

Alcalde. No autoriza el uso de un local municipal cedido a los mayores por considerar que existe lucro.
MIGUEL CORRAL

Con gritos como “Los locales municipales están libres y queremos usarlos”, un grupo de unas 25 mujeres de Lumbrales se sentaron ayer frente al Hogar del Jubilado, en la calle y con sus esterillas, para mostrar su protesta contra el alcalde y la concejal de Deportes del Ayuntamiento ante la decisión de no autorizarles el uso de una de las salas de ese edificio para la realización de un curso de gimnasia de relajación.

La polémica suscitada de nuevo en Lumbrales, y con el equipo de Gobierno municipal del PP de fondo, viene después de la reunión mantenida días atrás por este grupo de mujeres en una de las salas del edificio del Hogar del Jubilado, instalaciones de propiedad municipal y que fueron cedidas hace algunos años a la asociación de mayores. El objeto de esta reunión trataba de concretar el número de mujeres interesadas en este curso de pilates y comprobar así la viabilidad de este taller que tendrá como monitora a una hija de un concejal socialista en el Ayuntamiento de Lumbrales.

Tras conocer este hecho, el presidente de la asociación de mayores fue llamado por el alcalde para explicarle que “por tratarse de una iniciativa privada y con ánimo de lucro no autorizaba el uso del Hogar del Jubilado”, manifestaciones que fueron ratificadas por la secretaria del Ayuntamiento, según confirmaron a este diario algunas de las mujeres afectadas.

Esta misma versión de los hechos fue trasmitida a este periódico por la edil de Deportes, Laura García, principal destinataria de las críticas, quien en todo momento conocía de la iniciativa hasta el punto de que “pensé que tenían la autorización del alcalde, pero me confirmó lo contrario, pues en el Ayuntamiento no se ha presentado ninguna solicitud, aunque estamos hablando de que quien organiza la actividad no es ninguna asociación, otra cosa es que lo hubieran solicitado a través de la Asociación de Mujeres; de esta manera es una actividad particular y en la que hay lucro por parte de una persona. Estoy segura de que si en lugar de ser hija de un concejal del PSOE fuera de un concejal del PP, se estaría hablando de prevaricación”, aseguró.

Por el contrario, al grupo de mujeres el motivo esgrimido por el alcalde, sobre el lucro de la monitora, les suena a “excusa para perjudicar a la monitora” Rosa Grandes, pues señalan la escasa relevancia del argumento del alcalde, “insostenible” ante el pago de cinco euros al mes por persona y por cuatro horas de clase a la semana, “o sea que estaríamos hablando, a lo sumo, de 150 euros al mes”. Al mismo tiempo, añaden en este sentido que “habíamos solicitado el uso de la sala al presidente de la asociación porque es quien dispone de su uso, como así lo ha reconocido el Ayuntamiento en otras ocasiones cuando han necesitado del local”.

Nuevas protestas
El grupo de mujeres ayer reunido acordaba el registro de un documento de queja que será entregado hoy al alcalde y en el que consideran la decisión de “discriminatoria y partidista” al considerar que “el Ayuntamiento debe promover iniciativas demandadas por los vecinos; ‘promover’ y ‘no prohibir’ como es el caso”, sostienen.

Para la monitora del curso de Pilates, Rosa Grandes, el motivo es claro: “Creo que es una posición política porque mi padre es concejal del PSOE, y no encuentro otras razones lógicas”.

Como conclusión a la reunión de ayer, las mujeres acordaron recurrir a nuevas medidas de protesta si el alcalde no cede en su posición de autorizar el uso del local: “Saldremos a la calle con pancartas y nos manifestaremos”, sostienen, al mismo tiempo que señalaron contar con el ofrecimiento de locales propiedad de establecimientos privados para realizar pilates, así como el de otros ayuntamientos del Abadengo.