Un fuego desata la alarma en la Sierra de Béjar cerca de la estación de La Covatilla

Peña Alaíz. Una quema de rastrojos se descontroló y arrasó más de cuatro hectáreas de pasto.
Luis Ibáñez

Durante dos días un fuego, que en principio era tan sólo una quema de rastrojos controlada, se produjo en la sierra bejarana afectando, en una primera estimación, a más de cuatro hectáreas de superficie de pasto, arbustos y monte bajo.

Se declaraba en las proximidades de la Peña Alaíz, a 1.922 metros de altitud, cerca del Pico El Águila y La Covatilla. No llegó a la zona de grandes masas de arbolado del término municipal de Candelario, en el paraje conocido como La Cardosa, ya que, a pesar de ser un terreno de difícil acceso, efectivos aéreos y del Parque Comarcal de Bomberos han podido intervenir para controlar el desarrollo del incendio.

Con la intervención de los Bomberos junto con las cuadrillas de Guardias Forestales, encargados de las tareas de extinción, y con las tareas de vigilancia para cortar el paso del fuego a los Praos Domingos, se ha podido impedir un desastre aun mayor. A mediodía de ayer, el incendio fue totalmente controlado y prácticamente sofocado debido al trabajo de sendos hidroaviones y un cambio en la dirección del viento.

La causa del incendio apunta, como se ha indicado en un principio, a una quema de rastrojos, y no se han tenido que lamentar daños personales, ni daños materiales más allá de la calcinación del terreno afectado.

Por otro lado, un nuevo incendio se declaró después de haber sofocado el primero que duró casi 24 horas. En esta ocasión, mucho más cercano a la carretera de acceso a las instalaciones municipales del Centro Turístico Sierra de Béjar-La Covatilla, y barajándose también la posibilidad de ser intencionado por quema de pasto y rastrojos de una finca rústica cercana. Ante la imposibilidad de acceder al terreno por la gran dificultad de entrada de los medios de extinción terrestres, al cierre de esta edición se esperaba que estuviera controlado con la colaboración de los elementos de la humedad y las heladas propias de la estación invernal para ralentizar el avance del fuego por la sierra bejarana.