Un fallo en el cálculo del peso máximo en los anclajes causó el accidente del Tibidabo

Un fallo en el cálculo del peso que podían soportar los anclajes de El Péndulo se perfila como una de las principales hipótesis de la caída de la atracción del parque del Tibidabo de Barcelona, donde murió el pasado sábado una niña de quince años.
EFE

Según fuentes cercanas al caso, de acuerdo con las primeras investigaciones efectuadas por los técnicos, la caída de la atracción pudo obedecer a que sus anclajes eran insuficientes para soportar el peso del brazo, del que cuelga la cabina con sus cuatro ocupantes, lo que acabó con el tiempo por arrancar de cuajo la base de El Péndulo. Los técnicos a los que el parque de atracciones del Tibidabo ha encargado la investigación del siniestro revisaron ayer los materiales de los que están hechos los anclajes de la atracción y han descartado la hipótesis de que cedieran al haberse oxidado o deteriorado por el paso del tiempo.

Por tanto, las primeras hipótesis apuntan a un fallo de las mediciones que efectuaron los ingenieros responsables de los anclajes de la atracción para calcular el peso que éstos podían soportar. El montaje de la atracción necesitó tres días de trabajo y fue llevado a cabo por cinco técnicos italianos y un ingeniero. La instalación llegó de Italia el 26 de julio de 2006 y entró en funcionamiento en agosto de ese año. Con sus 40 metros de caída, es una de las estrellas del parque de atracciones.

Mientras, los tres adolescentes de 15 años que resultaron heridos en el accidente evolucionan favorablemente y uno de ellos ya ha sido dado de alta. Según explicó ayer la consellera de Salut, Marina Geli, el más grave de los heridos es una joven que permanece ingresada en el Hospital Vall d’Hebron con fracturas múltiples, con afectación vascular en las extremidades inferiores. La menor fue intervenida en el quirófano en la noche del sábado al domingo.