Un equipo a la medida de Cospedal y Monago que vive 'exiliado' en el Sacyl

El consejero Sáez Aguado y la nueva gerente, el día de su presentación.

La nueva gerente del complejo hospitalario, Cristina Granados, está dando los pasos para reunir un equipo hecho a partir de criterios políticos en la sanidad de Castilla-La Mancha y Extremadura y que se deshizo tras los cambios en las elecciones autonómicas.

Los nombramientos que Cristina Granados ha efectuado en las pocas semanas que lleva como gerente del complejo asistencial de Salamanca van camino de conseguir la reunificación de un equipo médico hecho a medida para la sanidad de Castilla-La Mancha y Extremadura y que ha encontrado en Castilla y León el refugio que los cambios electorales no le permitían mantener en la sanidad pública de esas dos comunidades. Poco a poco, Granados está reuniendo a su equipo de confianza, algo para lo que está facultada, pero que refuerza el sesgo político de la gestión del hospital.

 

La propia Gerente, Cristina Granados, ha llegado acompañada de la polémica. Durante su estancia en la sanidad manchega no faltaron los enfrentamientos con los profesionales, los sindicatos, colapsos informáticos, sobrecarga de trabajo o capítulos como el cese fulminante del coordinador de urgencias del Hospital de Toledo por “no esconder los pacientes”: este hospital tenía la costumbre de tener camas en los pasillos en épocas de saturación, numerosas en el centro.

 

 

PERFIL PRIVATIZADOR

 

De su perfil llama también la atención que ha saltado sin problemas de la sanidad pública a la privada. Tras dos años en la sanidad manchega, se fue al grupo Rivera Salud, que se hizo cargo durante su estancia de la externalización de algunos servicios públicos de sanidad, es decir, de los planes de privatización del gobierno de Esperanza Aguirre. Estuvo un año y luego volvió, sin paréntesis alguno, a la gestión pública en el SESCAM manchego.

 

Granados ya tiene en Salamanca a María del Pilar Hermoso, su mano derecha en la gestión de la Sanidad de Castilla-La Mancha. La directora de gestión de complejo salmantino ya ocupó un cargo similar con Granados en el SESCAM, el servicio de salud manchego. Fue nombrada por libre designación y previa destitución de su antecesor, nombrado a su vez por el antecesor de Granados en Toledo. Hermoso pasó solo unos meses en el cargo de directora de gestión, pero cuando los cambios políticos se produjeron tras el 24-M no dudó en cambiar de aires con Granados.

 

 

DIRECTORA Y MUJER DE ALTO CARGO

 

Antes, Hermoso había tenido responsabilidades en la sanidad extremeña. Allí el partido socialista denunció que había sindo nombrada directora de gestión económica del área de salud de Mérida-Don Benito por Francisco Javier Chacón Sánchez-Mora, secretario general del SES y responsable de Recursos Humanos... y marido de Hermoso. Antes fue jefa de servicios del Gestión Económica del Hospital Carlos III (Madrid) y jefa de suministros del Hospital Ramón y Cajal (Madrid) y directora económica y presupuestaria del Servicio Extremeño de Salud.

 

Además, Granados también ha incorporado a Luis Miguel González Fuentes, uno de los nuevos subdirectores de gestión tras el cese de una persona que llevaba 20 años en el cargo. González Fuentes estaba en el equipo de Pilar Hermoso en la sanidad extremeña, en la que también se sitúa al último fichaje, Eulalia Poveda, la tercera incorporación que ha hecho Granados y de la que se tiene conocimiento.

 

 

SEPARADOS POR EL 24-M

 

Todo ello está completando una reunificación tras lo que pareció una separación forzada del equipo. El pasado julio tanto Granados como Hermoso salieron de sus puestos en Castilla-La Mancha sin esperar a saber lo que les deparaba el cambio político en la comunidad tras la derrota de María Dolores de Cospedal. Y otro tanto parece haber ocurrido con las otras dos incorporaciones a Salamanca y su salida de la sanidad extremeña con la derrota del 'popular' Monago. Casualidad o no, a la gerente se le considera próxima a la secretaria general del PP, lo que explicaría sus destinos más recientes o su presencia en procesos privatizadores en Madrid en la etapa de Aguirre.