Un enclave privilegiado para disfrutar de "las noches de Lis"

El edificio del emblemático museo conjuga arte, belleza y ocio ya que, a partir de las 20:00, el cierre del museo coincide con la apertura de la puerta de la fachada sur a una de las terrrazas más especiales de Salamanca. Así son las 'Noches de Lis'.

El Museo Art Nouveau y Art Deco Casa Lis es una de las primeras marcas que se realizan en cualquier hoja de ruta y es que es que a parte se ser uno de los edificios más vistosos de la ciudad es un punto de referencia cultural por la riqueza en sus exposiciones, tanto las fijas como las itinerantes (actualmente rinde homenaje al arquitecto español Antonio Gaudí) Sin embargo, no sólo te puedes recrear en los espacios dedicados a la presentación de muestras artísticas, cualquier rincón de la casa es un cuidado foco de belleza.

 

 

La Casa Lis se alza entre las murallas de la ciudad, una base que inicialmente, presenta serias dificultades para la construcción. Sin embargo, el arquitecto Joaquín de Vargas y Aguirre se ha encargado de diseñarlo de una manera magistral aprovechando las desventajas del terreno y llevándolas a su favor. De esta manera consigue dotar al edificio de una estructura y una distribución espacial a diferentes alturas que termina resultando una de las claves de su singular atractivo.

 

Pero la afluencia diaria de la clientela a ‘La Casa’ no solamente se debe al reclamo cultural, sino a su oferta de ocio; y es que la mencionada fachada sur alberga durante la temporada estival a una de las terrazas más fascinantes de la ciudad.

 

Presidiéndola en su parte superior llaman la atención las espectaculares vidrieras, que sacan de la noche el mejor rendimiento pues, con las luces del interior a su favor contrastando con el negro, logra un espectacular crisol policromo que carga al ambiente de un romanticismo de novela, ese clima de matices irreales con toques místicos aporta a los visitantes una velada en un entorno de fantasía que les lleva a viajar de lo cotidiano a lo extraordinario. Las vidrieras conectan con la terraza y a su vez con la puerta de entrada de la avenida Rector Esperabé. Son unas escaleras señoriales que insinúan un origen palaciego al emblemático edificio y, a su vez, acentúan su elegancia y conforman el elemento perfecto para el efecto de entorno mítico logrado en consonancia con sus demás elementos estructurales.

 

 

Un plus resulta el ambiente. La terraza suele ofrecer para sus clientes un espectáculo de música en directo, lo cual se convierte a la vez en un aliciente para acercarse a formar parte de un plan alternativo como además, da una nota de color para cualquier velada creando una atmósfera cercana y agradable.

 

En cuanto a las consumiciones la oferta es muy variada, se pueden tomar todo tipo de cócteles y refrescos. También se puede si se desea acompañar la consumición con aperitivos salados bastante selectos y raciones, la carta es variada. Como recomendación: entre los aperitivos destaca el de queso sobre pan de nueces y pasas o los deliciosos hojaldres de jamón y queso y, de entre las raciones, los aficionados al paté no deberían dejar de probar las tostadas de pan crujiente con paté de pato.

 

 

La posibilidad de organizar eventos en este ambiente de ensueño resulta muy atractiva y cada vez está más demandada, el éxito de la boda temática que tuvo lugar el año pasado lo acredita con creces. Se pueden organizar cenas bajo petición, con menú cerrado, estarán servidas por el catering Lili Coock. Las cenas están enfocadas para grupos de unas 15-20 personas y resulta tentador en épocas clave como la temporada de fiestas en que la ciudad de Salamanca vestirá sus noches con los colores de los fuegos artificiales.

 

Resulta una tarea ardua acercar al lector a la belleza y encanto de La Casa Lis, ya que la aproximación más fiel sería la física, podrán visitar esta flor urbana a todos los días entre los meses de junio y octubre , a partir de las ocho de la tarde, hora de cierre del museo. El disfrute de la experiencia es una garantía de La Casa.