Un edificio maldito: seis muertes violentas en 40 años

Un vecino de la finca relata la macabra trayectoria del inmueble

La muerte de una mujer que fue apuñalada en la madrugada de este jueves en un edificio situado en el número 1 de la Avenida de Tres Forques de Valencia eleva a seis las personas fallecidas de forma violenta o en extrañas circunstancias en esta misma finca desde el año 1968, según ha explicado a Europa Press un vecino del inmueble que ha sido testigo de todos estos hechos.

El 1 de noviembre de 1968 falleció en este edificio, --aunque en ese momento la calle se llamaba Cuenca--, la famosa vedette Gracia Imperio junto a su novio en "extrañas circunstancias", según destacan los periódicos de la época.

Gracia Imperio, conocida como "la vedette de los ojos musulmanes", fue la protagonista el año pasado de un largometraje del guionista y cineasta Francesc Betriu, que aborda los misterios que envolvieron el caso 42 años después, a la vez que se analizan la revista y las varietés en el contexto de la sociedad española de la época.

La vedette y su novio fueron encontrados sin vida en la bañera, según el vecino. La espita de gas estaba abierta, así que se barajan todavía hoy diferentes teorías en torno a las muertes de ambos, él más joven que ella.

Según la versión de este vecino, que lleva instalado en este inmueble desde entonces, unos años más tarde, ya en la década de los 70, murieron dos hermanos de corta edad al caer por la ventana.

De acuerdo con su testimonio, uno de los niños estaba saltando en la cama, ubicada cerca de la ventana, y en uno de los saltos se precipitó al vacío. Al intentar alcanzarlo, su hermana corrió la misma suerte. Por último, en los años 80, un anciano se quitó la vida al lanzarse desde una de las viviendas.

A estas cinco muertes se suma la que ha ocurrido esta madrugada, cuando una mujer de unos 30 años ha fallecido a manos de un hombre de 40, de nacionalidad española y detenido en las inmediaciones del inmueble.

Sobre esta muerte, una vecina ha relatado a los periodistas que escuchó gritos durante la madrugada de una mujer, algo que cree que habrán oído más residentes en el inmueble. "Gritar y nada", ha dicho, para añadir: ¡buen estreno! ya que únicamente lleva cinco días viviendo en la finca y no conoce a nadie.