Un coche muy "real"

Coche de Juan Carlos I (Foto:F.Rivas)

Este vehículo, que se ha incorporado a la colección permanente del Museo de Historia de la Automoción de Salamanca, fue utilizado por Juan Carlos I en actos oficiales durante la década de los 90

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca ha sumado a su colección permanente una nueva pieza, uno de los coches que utilizó el Rey Juan Carlos I en diferentes actos institucionales.

 

Se trata un Mercedes-Benz 560 SEL que es “único” por contar con un chasis ampliado, que le permite cuatro plazas traseras colocadas para verse las caras sus pasajeros, un diseño interior específico realizado en Bélgica y blindado con cristales de más de cuatro centímetros de ancho y ruedas macizas a prueba de balas.

 

Su incorporación al centro salmantino es fruto de la colaboración del museo salmantino con la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT), quien gestiona el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología. (MUNCYT).

 

Esta colaboración se remonta al año 2011 cuando el museo salmantino cedió al MUNCYT de La Coruña un vehículo Citroën 5CV Torpedo Cabriolet, que pasó a formar parte de su exposición permanente y que desde entonces puede contemplarse en el museo coruñés.

 

 

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha destacado que en esta ocasión, el centro de titularidad municipal cede a la ciudad de Salamanca esta pieza con el objetivo de “abrir una ventana” de este museo nacional en el centro salmantino dedicado a la Automoción.

Fernández Mañueco ha agradecido al director general de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, José Ignacio Fernández Vera, la cesión de esta nueva pieza y le ha animado a colaboraciones futuras en beneficio de ambos centros museísticos.

 

Ahora, con la incorporación de este Mercedes-Benz, el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca reúne ya vehículos de los dos últimos jefes de Estado del país, ha apuntado el Ayuntamiento.

 

COCHES CÉLEBRES

 

En la presentación del vehículo el alcalde ha señalado que la donación de esta pieza viene a “enriquecer” el museo, al igual que ocurrió el pasado mes de enero con el coche que utilizó el Premio Nobel Camilo José Cela.

 

Además, el regidor municipal ha subrayado que este coche pasa a formar parte de la colección del museo que en el último año ha recibido la visita de 44.000 personas, un 33 por ciento más que el año anterior.

 

EL NUEVO VEHÍCULO

 

El Mercedes-Benz 560 SEL, que puede visitarse en la planta baja del museo salmantino, se corresponde con la serie interna W126, que se mantuvo en fabricación hasta 1992.

 

Se trata del modelo de “más alta gama de esta prestigiosa marca de automóviles alemana, destinado a personalidades y dirigentes políticos”, ha apuntado el MHAS.

 

La denominación SEL se corresponde con el chasis largo. Su cilindrada es de 5547 centímetros cúbicos, cuenta con una potencia de 220kW (300 cv), y puede alcanzar en origen una velocidad de 240 kilómetros por hora. El peso total es de 3.480 kilogramos.

 

Ideado por Bruno Sacco, jefe de diseño de Mercedes-Benz, se identifica con la época en que fue fabricado, los años 80, momento en el cual las grandes firmas apostaron por “una apariencia más discreta y elegante que la de sus predecesores, así como por un menor consumo de combustible”.

 

Fue fabricado en la planta de Mercedes en Sindelfingen (Stuttgart, Alemania) en 1988 y posteriormente blindado en España por Tecnitrade, y fue necesario realizar una serie de modificaciones en la suspensión, en las bisagras de las puertas, o en el refuerzo del habitáculo, para poder soportar los 1.200 kilogramos de acero y vidrio.

 

Se trata de un coche especial donde el chasis fue alargado para dotarlo de mayor comodidad y cuyo diseño interior fue encargado a la firma belga Carat Duchatelet, especializada en dotar a vehículos de representación de accesorios de lujo compatibles con la “más alta seguridad”, ha recordado Fernández Vera.

 

El tapizado y decorado interior está realizado en cuero blanco; entre otros accesorios cuenta con televisor, vídeo, CD con cargador, cortinillas eléctricas, asientos calefactables y retrovisores eléctricos, entre otros extras.

 

El blindaje del vehículo es completo (bajos, laterales, cristales y techo) y las ruedas son antibala (blindadas) y pueden rodar sin aire. El vehículo, además, cuenta con una serie de dispositivos de seguridad como el sistema de extinción de incendios, elementos electrónicos, teléfono móvil y sirena, entre otros.