Un carné por puntos y el control de fiestas en pisos y despedidas, propuestas contra el ocio nocturno de borrachera

Imagen captada el pasado martes 16 de junio en el bar Irish Salamanca

Los grupos tienen listas sus propuestas para la nueva ordenanza de convivencia ciudadana. Un carné del que se descuenten puntos por infracciones y que llegue al cierre de locales, más control sobre despedidas de soltero y fiestas en pisos o contra el uso del sexo como reclamo, sobre la mesa.

Los grupos políticos ya tienen algunas de sus propuestas para el nuevo diseño de la ordenanza de convivencia ciudadana para erradicar las consecuencias del ocio nocturno de borrachera que ha generado polémica en las últimas semanas por algunos lamentables episodios. Propuestas que llegan desde PSOE, Ciudadanos y Ganemos, mientras el grupo popular parece encontrarse a contrapié de la situación y ha reaccionado con una propuesta de más vigilancia y endurecer las sanciones.

 

Tras los escándalos de hace unas semanas, PSOE y Ciudadanos fueron los primeros en exigir un plan de ocio nocturno de calidad que incluyera cambios en la normativa para frenar los comportamientos que generan las bochornosas escenas que se han visto en determinados locales salmantinos. Desde el grupo municipal socialista reaccionaron en una reunión con los hosteleros de donde salió una propuesta concreta: crear un carné por puntos y establecer sanciones que incluyan el cierre de locales. La medida serviría para ir penalizando a aquellos locales que se salten las ordenanzas y lleven a cabo promoción del consumo excesivo de alcohol o actividades que atenten contra la dignidad de las personas como las exhibiciones con fuerte carga sexual que se han conocido. La idea sería descontar puntos de ese carné con los incumplimientos y aplicar sanciones a quienes cometan infracciones graves o lleguen a perder todos sus puntos, planteando incluso el cierre de locales.

 

Por su parte, el grupo municipal de Ciudadanos mostró también de manera inmediata su preocupación por este tema. De hecho, en sus propuestas llevaba el desarrollo de un plan de ocio nocturno de calidad que entroncaría con el control de las actividades que dañan la imagen de Salamanca. Entre las propuestas de Ciudadanos está introducir cambios en al ordenanza de convivencia ciudadana para establecer un mayor control sobre las fiestas en los pisos, al margen de las multas que ya se están poniendo (123 durante 2014); y regular las despedidas de soltero, un sector pujante en la hostelería de la ciudad, contra el que los grupos políticos no tienen nada si se desarrolla con normalidad. La idea es establecer un mayor rigor en el cumplimiento de limitaciones como la emisión de ruidos que molesten al resto de la ciudadanía.

 

Por su parte, en los encuentros que han mantenido el grupo municipal de Ganemos Salamanca ha puesto el acento en controlar de manera más acentuada con la nueva ordenanza que se diseñe las actividades que puedan atentar contra la dignidad de las mujeres y evitar así que sean usadas como reclamo, caso de las fiestas de fuerte contenido sexual que se denunciaron hace unas semanas.

 

 

PENDIENTES DE LA MULTA

 

Mientras tanto, los grupos siguen esperando que se resuelva la investigación que inició el Ayuntamiento de Salamanca. Lo más probable es que se salde con una sanción para los propietarios de los dos locales donde se produjeron los dos capítulos más sonados. Sin embargo, hay algunas dudas sobre su efectividad ya que algunas de las materias sancionables corresponden a la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento tendrá que remitirle los hechos.

 

Algo parecido a lo que ocurrió con una infracción reciente, la proyección de publicidad de una marca de alcohol sobre las fachadas de la Plaza Mayor en la penúltima Nochevieja Universitaria. Aquel hecho fue sancionado por el Ayuntamiento en cuanto a la proyección del anuncio, pero era la Junta la que tenía que haber sancionado a su vez por la promoción del consumo de alcohol, pero el gobierno autonómico se declaró icompetente en la materia.