Un bautizo ferroviario corto, intenso y con todos los ingredientes

Los chavales del CEIP Miguel Hernández, en la estación de Vialia.
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Los alumnos del CEIP Miguel Hernández de Santa Marta conocen el tren gracias a un trayecto especial de Renfe entre Vialia y el apeadero de La Alamedilla. Un viaje en el que conocieron la estación, recibieron un billete especial y pudieron entrar en la cabina de la locomotora.

Un grupo de 39 alumnos del CEIP Miguel Hernández de Santa Marta han tenido hoy una experiencia ferroviaria muy especial: la de montar en un tren dispuesto única y exclusivamente para ellos. Una petición del colegio para montar a chavales de cuatro años de edad fue respondida por Renfe con una propuesta sorprendente, la que poner a su disposición un tren completo, algo poco habitual.

 

El viaje, corto pero intenso, arrancó poco después de las once de la mañana, cuando el grupo de alumnos y sus profesores llegó a la estación Vialia de Salamanca. El plan, tomar un tren de media distancia, el que hace los trayectos a Madrid, y hacer un viaje hasta el apeadero de La Alamedilla conociendo su funcionamiento. Dio igual que el trayecto fuera de solo unos pocos minutos, porque los chavales disfrutaron del viaje cada segundo.

 

Para que la experiencia fuera completa, Renfe se hizo cargo de los billetes, emitidos especialmente para esta ocasión; como las normas no permiten que nadie viaje sin tu ticquet, cada niño llevaba el suyo especialmente creado para el viaje, aunque no pasaron por caja para pagar los 1,20 euros del trayecto, ya que los pagó la operadora ferroviaria como detalle hacia el colegio.

 

A la ida, compartieron viaje con los habituales del tren que va dirección Fuentes de Oñoro ya que muchos viajeros se bajan en el apeadero de La Alamedilla. Cada cual ocupó su lugar en este primer viaje, y a la vuelta fue todavía mejor, ya que pudieron visitar la cabina del maquinista y ponerse a los mandos; el hecho de que la locomotora no lleve volante les llamó mucho la atención. Cerca de las 11.30 horas, y cumpliendo con el horario previsto, se produjo de nuevo la llegada a la estación de Vialia, punto final de un trayecto muy especial para este particular pasaje de niños.