Un aparcamiento para el gimnasio de La Aldehuela... y el parking del rastro, vacío a 100 metros

Aparcamiento de La Aldehuela en el que se pone el rastro.

El Ayuntamiento eliminará centenares de árboles para habilitar un nuevo aparcamiento cuando el que se usa para el rastro está infrautilizado casi todos los días.

El Ayuntamiento de Salamanca iniciará 'ipsto facto' y por orden directa del alcalde la ejecución de un nuevo aparcamiento frente a la pista cubierta de atletismo de La Aldehuela, un equipamiento enfocado claramente a los usuarios habituales del gimnasio que gestiona una empresa privada y que tendrá también el uso ocasional de los campeonatos que se celebren. El aparcamiento obligará a eliminar los centenares de chopos que hay ahora en el terreno para que se pueda estacionar 'a pie de pista', cuando a un centenar de metros el enorme aparcamiento que se usa para el rastro está casi vacío.

 

Así se puede ver casi cada día, incluso en fines de semana, cuando más actividad hay en la ciudad deportiva. El aparcamiento, con centenares de plazas, está sin utilizar y los usuarios prefieren aparcar en el vial o incluso en los caminos que se han hecho dentro de la chopera frente a la pista cubierta de atletismo. Los coches ocupan ahora una hilera frente al pabellón y aparcan entre las filas de árboles, estos días, pisando el barro que se ha formado tras las lluvias.

 

El nuevo aparcamiento anunciado el viernes por Fernández Mañueco está pensado para dar servicio a los usuarios del centro deportivo que alberga el pabellón de la pista cubierta. De hecho, sólo se asfaltará una pequeña parte, y la justificación es que son suficientes para dar servicio a los socios del centro deportivo del pabellón. Eso, a pesar de que hay un aparcamiento muy próximo sin utilizar. También se usará en citas como el Campeonato de España de atletismo indoor del próximo febrero, y los autonómicos.

 

El equipo de Gobierno ha mostrado una gran permisividad con la empresa que gestiona el pabellón de La Aldehuela, que dispone de la totalidad de su instalación, que le fue cedida directamenta a Enjoy Wellness sin que se pudiera abrir un concurso, ya que recibió la cesión de la empresa constructora. Lo primero que hizo fue adornar la cristalera con un logotipo gigante que tuvo que quitar. Con todo, la clave es que percibe todos los ingresos de las tasas que se cobran por usar las nuevas instalaciones y, además, explota el gimnasio que se ha equipado con fondos públicos. Y para usar la pista cubierta de altetismo, atletas y clubes todavía tienen que pagar tarifas que parten desde 1,70 euros por hora hasta más de un cetenar por grupos.