Un aDióS eterno… un sentimiento vivo

El 18 de junio de 2013, se firmó de manera oficial la defunción de 90 años de historia y de muchos recuerdos de tiempos mejores. La afición llora lágrimas blanquinegras y no se resigna ante esta pérdida que va más allá del fútbol.

18 de junio de 2013, cerca de las 11.00 horas. En este momento se ratificó la noticia que muchas veces se habló pero que nadie quería creer. El fin de la UD Salamanca era ya una realidad: “Por desgracia, se puede decir oficialmente que la Unión Deportiva Salamanca ha desaparecido”. Estas palabras de uno de los administradores del club, Máximo Mayoral, se clavaron como alfileres en el corazón de miles de aficionados que vieron como el equipo de sus sueños, su vida y su sentimiento se apagaban de manera definitiva. Una vida de 90 años decía adiós…

 

“Desgraciadamente, ha ocurrido lo que estaba previsto y no ha habido quórum para formar la Junta de Acreedores y esto implica necesariamente la liquidación de la UDS”, anunciaba también Mayoral ese mismo día en el que se firmaba la defunción del equipo.

 

La afición se pudo despedir por última vez de El Helmántico (Foto: Chema Díez)

 

Pero esta historia con triste final no es resultado de un año, ni de dos… es fruto de una mala gestión que se ha dejado pasar con el paso de las temporadas y que nadie ha sabido atajar de raíz. Demasiado dispendio, poco control en las cuentas… o lo que es lo mismo, vivir por encima de sus posibilidades.

 

El año 2013 comenzó mal, con unas previsiones poco halagüeñas y con unos resultados deportivos que dejaban mucho que desear. La familia Hidalgo ya había tomado la riendas del club meses atrás pero los impagos se apoderaron del club salmantino y esa tónica siguió hasta final de año. Promesas incumplidas que llevaron a entrenador y plantilla a salir a reclamar esta situación ante los medios de comunicación.

 

Pero los resultados no llegaban y un empate frente al Alcalá en El Helmántico firmó la defunción de Gorka Etxeberría, entrenador de la UD Salamanca, por los malos resultados del equipo que estaba a cinco puntos de los play off, pero el equipo no arrancaba.

 

LLEGA MARÍA…

 

María, unionista de toda la vida y en ese momento entrenador del Salmantino, cogió las riendas del equipo pero el futuro del equipo parecía no tener marcha atrás pese a los esfuerzos del técnico de la casa. El equipo terminó con 53 puntos a siete de los play off en una discreta octava posición. Terminó la temporada y, con ella, el futuro del equipo… tan solo un mes más tarde.

 

La Junta de Acreedores no logro el quórum necesario ya que no contó con el voto del Banco Popular, uno de los principales damnificados por las deudas. La UDS dejó tras de sí más de 20 millones de euros de deuda, de los que nadie quiso hacerse cargo. La ficción se convirtió en realidad y el sueño de muchos aficionados murió.

 

La afición rindió homenaje al equipo en la Plaza Mayor de Salamanca (Foto: Chema Díez)

 

LA DESPEDIDA MÁS TRISTE

 

Solo unos días más tarde del fatal desenlace, la afición se concentró en la Plaza Mayor de la capital para despedir entre lágrimas y cánticos a su equipo de toda la vida, a 90 años de una historia blanquinegra. Solo unas jornadas más tarde, la afición quedó en El Helmántico, un domingo, a la hora futbolística por antonomasia (las 17.00 horas) para vivir, ahora sí, el último ‘partido’.

 

Cánticos, consignas y muchas lágrimas de despedida que terminaron dentro del estadio para una celebración que sería la última, la del adiós definitivo, con estas palabras: “¡Hasta la muerte, Unión hasta la muerte, hasta la muerte…!”, pues eso…

 

IRRUMPE HIDALGO

 

Una vez hecho el daño, Juan José Hidalgo se comprometió a no dejar a Salamanca huérfana de fútbol; su proyecto se basaba en la compra de la plaza de la UDS en Segunda B y empezar de nuevo con el nombre de Salamanca Athletic Club. Una gran parte de la afición lo rechazó y así se lo hizo saber; no querían ningún ‘engendro’.

 

Juan José Hidalgo tuvo un enfrentamiento con la afición tras presentar su nuevo proyecto (Foto: Chema Díez)

 

Gustavo Siviero fue el encargado de dirigir la nave del nuevo proyecto donde llegaron jugadores como Javi Casares, Garabato, De la Nava, Pastoriza… con Javier de la Cruz, Libero Parri yMerino en el cuerpo técnico. Pero Hidalgo no cumplió las condiciones y el proyecto se esfumó con la ‘espantada’ de todos.

 

Además, el CSD y la Federación se opusieron a este nuevo club y todo sigue en los juzgados, pendiente de resolución y con un futuro incierto.

 

Lo que sí es seguro es que ya no habrá más Unión Deportiva Salamanca, Un aDS eterno… un sentimiento vivo, 90 años de una historia imborrable.

 

UNIONISTAS DE SALAMANCA

 

Por último, ese nutrido grupo de aficionados contrarios al proyecto de Juan José Hidalgo ha creado un nuevo club como homenaje a la UDS, Unionistas de Salamanca, que partirá la próxima temporada desde la categoría más baja del fútbol salmantino para crecer desde la base.

 

El club ya cuenta con un gran grupo de socios y cualquier elección en la entidad se realiza de forma democrática.