Un acuerdo evitará el juicio contra la madre que arrojó a su bebé a un contenedor

Trámites. La defensa y el Ministerio Público están intentando consensuar una pena conjunta. Procedimiento. El periodo de instrucción ha concluido
E. G.

Después de que el juez concluyese hace escasos días el periodo de instrucción acerca del hallazgo de un bebé en un camión de limpieza el día 22 de octubre del pasado año y la posterior detención de su madre como presunta autora de los hechos, es muy probable que no llegue a celebrarse la vista oral por estos hechos ya que tanto el abogado de la defensa como el Ministerio Público están intentando llegar a un acuerdo en la pena impuesta, una conformidad que se conocerá en los próximos días, según informaron a este periódico fuentes cercanas al caso. De esta manera, la acusada aceptará la pena acordada sin necesidad de la celebración de un juicio.

El juez de Instrucción Número Cuatro sí que considera que hay indicios de que los hechos sean constitutivos de un delito por lo que dictó auto de procedimiento abreviado para que las partes califiquen los hechos –trámites previos a la vista oral–, en el supuesto de que la acusación pública y la defensa finalmente no llegaran a un acuerdo.

Los hechos sucedieron la madrugada del 22 de octubre del pasado año cuando un trabajador del servicio de limpieza halló el cuerpo sin vida de una niña recién nacida en el interior de un camión de lavado de contenedores de basura que se encontraba en el antiguo vertedero de Villamayor, en la carretera de Ledesma.

Como las primeras pesquisas indicaban que el bebé había sido arrojado en un contenedor de la capital, la Policía Nacional se encargó de la investigación para averiguar la calle donde se había abandonado a la recién nacida.

La madre del bebé y presunta autora de los hechos, salmantina de 26 años, S. V. L., fue detenida en la tarde del 23 de octubre. Tras declarar, ingresó en el centro penitenciario de Topas, aunque al cabo de un tiempo salió en libertad.

El bebé murió nada más nacer
Los análisis realizados en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid han revelado que el bebé nació vivo, aunque falleció a los pocos minutos debido a una hemorragia.

Además confirmaron que la recién nacida fue arrojada al contenedor una vez que ya estaba muerta, por lo que las heridas que presentaba fueron causadas una vez que había fallecido.