Un 30% de los conductores multados en Salamanca no tenía su documentación en regla

La Policía Local de Salamanca ha multado a 45 conductores en el marco de la campaña impuesta por la DGT para comprobar la idoneidad de los vehículos a la hora de viajar.

La Policía Local de Salamanca ha tramitado durante la semana pasada 45 denuncias por infracciones relacionadas con las condiciones de los vehículos, en el marco de una campaña de vigilancia y control, en colaboración con la Dirección General de Tráfico.

 

Una buena parte de ellas fueron debidas a carencias en la documentación del vehículo, y en menor medida a defectos en los neumáticos y en el alumbrado y la señalización. La Policía Local de Salamanca viene realizando de forma habitual inspecciones para comprobar la idoneidad de los vehículos para circular con el menor riesgo posible. Esta última campaña se ha realizado entre los días 6 y 12 de julio.

 

En total se inspeccionaron  836 vehículos. De las 45 denuncias impuestas como consecuencia de estas verificaciones, 14 tuvieron que ver con los defectos de la documentación del vehículo, bien por la carencia del seguro obligatorio o por no haber efectuado la inspección técnica o por no presentar la licencia de circulación del vehículo; otras cinco denuncias estuvieron relacionadas con el deficiente estado de los neumáticos, y cinco más penalizaron defectos relacionados con el alumbrado y la señalización de los vehículos; también se impusieron tres denuncias por irregularidades en las placas de matrícula.

 

Las 18 denuncias restantes lo fueron por diversas anomalías referidas a las condiciones de circulación de los vehículos.

 

Las inspecciones de vigilancia y control sobre las condiciones de los vehículos son actuaciones precautorias que, como los controles de alcoholemia y velocidad, tienen como objetivos primordiales el incremento de la seguridad de peatones y conductores, la prevención de posibles accidentes de circulación y la mejora de las condiciones del tráfico urbano en la ciudad de  Salamanca.

 

En este sentido cabe indicar que la antigüedad media del parque español de turismos ha aumentado en 3,7 años en el periodo 2007-2014 y que el riesgo de fallecer o resultar herido grave se multiplica por dos al comparar los accidentes ocurridos con vehículos de 10 a 15 años de antigüedad, en relación con vehículos de menos de 5 años.

 

Por ello, el mantenimiento adecuado de todos los elementos de seguridad del vehículo se  convierte en una actividad totalmente imprescindible para combatir la siniestralidad, debiendo prestarse una especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de todos los elementos de seguridad del vehículo: neumáticos, frenos, luces y señalización, etcétera.