Última etapa de Javier Iglesias en Ciudad Rodrigo: 25 millones en deuda, fiestas y personal

El presidente de la Diputación y Senador, Javier Iglesias (Foto: Chema Díez)

El legado de Javier Iglesias en el ayuntamiento de Miróbriga no será recordado por una gestión eficaz. Entre 2010 y 2015 gastó casi 6 millones de euros en fiestas y el pago de la deuda.

Javier Iglesias decidió no repetir como candidato a la Alcaldía de Ciudad Rodrigo en los pasados comiciones de mayo de 2015 porque lo veía venir. Su gestión al frente del ayuntamiento de Miróbriga desde hacía varias legislaturas le iba a dejar fuera de la alcaldía (como así fue) y por eso decidió emigrar a una nueva localidad 'amiga' que le acogió en sus listas: Beleña.

 

Además, y según una denuncia del actual equipo de gobierno socialista del consistorio, el PP de Javier Iglesias utilizó el remanente ahorrado por el ayuntamiento de Ciudad Rodrigo para obras de carácter electoral.

 

Pues bien, no todo queda ahí, porque el análisis de los datos oficiales de las cuentas del consistorio publicados por Gobierto Presupuestos Municipales revelan que entre los años 2010 y 2015 (hasta mayo), el ayuntamiento regido por Javier Iglesias gastó 25,6 millones de euros en el pago de la deuda, en personal y en las distintas fiestas de cada ejercicio.

 

En lo que se refiere al apartado de la deuda, entre 2010 y 2015, Javier Iglesias se vio obligado a destinar la nada despreciable cifra de 3,64 millones de euros para algo generado por él mismo durante sus dos décadas en el consistorio. En personal, el gasto se dispara hasta los 19,74 millones en ese periodo de tiempo, para una localidad de poco más de 14.000 habitantes.

 

Por último, y un dato que llama la atención, es el apartado destinado a las fiestas, donde el gasto se eleva hasta los 2,25 millones de euros, siendo el año 2011 el que marca el tope de los analizados, con 390.000 euros destinados a este fin.

 

Con esta gestión, Javier Iglesias huyó del ayuntamiento de Ciudad Rodrigo viendo que sus años en ese 'sillón' tocaban a su fin y, viendo el resultado y para su propio y único interés, hizo bien en emigrar a Baleña.