UDS: crónica de una muerte anunciada...

(Foto: Torina Heras)

El último descenso de la UDS a Segunda B terminó por enterrar a un equipo que luchó hasta el final por sobrevivir.

90 años de historia se han ido, dejando huérfanos a miles de aficionados a la Unión Deportiva Salamanca, que mantienen un recuerdo imborrable de muchos disgustos y sustos, pero también de muchas lágrimas, eso sí, de alegría.

 

La desaparición de la UDS no es una consecuencia directa de lo que ha ocurrido en las dos últimas temporadas, pero sí ha sido la puntilla definitiva al caer a una categoría casi sin ingresos como Segunda B con el descenso en la temporada 2010-11. Una derrota frente al Barcelona B dejó a los salmantinos, dirigidos por Balta, en una situación agónica.

 

La primera temporada en el infierno, la 2011-12, comenzó con Balta en el banquillo, que sería sustituido por Pablo Zegarra (su segundo entonces) debido a los malos resultados del equipo y a la ira que la grada mostraba frente al también director deportivo de la UDS. Con el peruano en el banquillo, el Salamanca tampoco pudo conseguie el objetivo del play off y la temporada fue un fracaso en el plano deportivo.

 

En el económico, quizá demasiados derroches (Marcos Márquez, De Lucas, Igor...) no hicieron otra cosa que hundir al equipo a un situación agónica, para salvar el penúltimo 'match ball' de su historia.

 

SE SUPERA LA AGONÍA... PARA MORIR EN LA ORILLA

 

La temporada 2012-13 comenzó con la austeridad por bandera y con la cantera como protagonistas en una 'operación recorte' en la que se confió en Gorka Etxeberria en toda la parcela deportiva. Pero antes del inicio de la temporada, la UDS lanzó el primer 'SOS' serio de lo que pasaría en el futuro.

 

O había ingresos en forma de socios o la UDS tendría que pasar a la LIQUIDACIÓN, una palabra que nadie estaba acostumbrado a oír y de la que no se quería ni hablar pero que terminaría siendo la protagonistas de un final amargo.

 

Finalmente, el compromiso inicial de la familia Hidalgo, el acuerdo con el CC Tormes para hacerse cargo de la cantera y la entrada de un nuevo patrocinados, Perfumerías Avenida, dieron un gran respiro a la UD Salamanca con la viabilidad futura en el horizonte, pero el paso del tiempo solo hizo que certificar la defunción ofiicial que se llevó a cabo el 18 de junio de 2013.

 

En el plano deportivo, el equipo no funcionó y Etxeberria fue destituido dando paso a María Hernández, que tomaba el mando del club de sus amores, pero el resultado deportivo no fue el deseado con los problemas económicos en el horizonte. La plantilla no cobrara y así lo hizo saber de manera pública en el partido que disputó en Valdebebas frente al Madrid C.

 

Y es que la idea inicial de la familia Hidalgo se fue quedando por el camino y el dinero que entraba en el club iba para otros acreedores y la plantilla no recibía sus nóminas cada mes, con una deuda que sigue abierta.

 

Finalmente, el convenio, la subasta y la asfixiante falta de liquidez terminaron con 90 años de historia que ya han pasado a mejor vida con el recuerdo de todo lo que se ha vivido en El Helmántico. Ha sido la crónica de una muerte anunciada, de una noticia que muchas veces se había pensado, pero que nunca se había querido escribir... hasta ese 18 de junio de 2013, cuando la Unión Deportiva Salamanca dijo adiós para siempre.

 

La Unión hizo la fuerza y la afición sabe que sus recuerdos no se pueden borrar, por mucho tiempo que pase.