Ucrania se carga los pronósticos y gana Eurovisión con Barei en el puesto 22

Ucrania da la sorpresa en el Festival de Eurovisión imponiéndose con Jamala y su canción 1944 a las grandes favoritas Australia y Rusia en el televoto final. España, con Barei, acabó en el puesto 22. 

La elegancia y potencia interpretativa de la australiana Dami Im parecía que iba a ser la la ganadora del festival de Eurovisión pero finalmente se vio superada gracias al televoto por Ucrania y Jamala en su tema 1944 cantado en tátaro crimeo.

 

Una balada dramática con tintes étnicos, se ha llevado el micrófono de cristal. Su tema ha cautivado con un homenaje sentido a las deportaciones masivas que sufrió el pueblo tártaro en 1944 bajo el régimen estalinista.

 

 

 

 

BAREI, SIN FORTUNA EN LOS VOTOS

 

 

Aunque Italia le otorgó la máxima puntuación, los doce puntos, en la votación del jurado experto prácticamente fue la única gran alegría que se llevó la española Barei durante el recuento de las votaciones y tampoco en el televoto tuvo fortuna con apenas diez puntos que la abocaron a una de las últimas posiciones de la tabla de países. 

 

Luciendo un traje corto color cobre y unas 'sneakers' que serán primer plano cuando la artista ejecute su ya famoso movimiento de pies en el transcurso del estribillo de su 'Say yai!. Uno de los momentos más comentados fue el que muchos tomaron por una caída pero estaba previsto en el número. Tras el primer estribillo, Barei dio media vuelta y acabó desplomándose sobre el suelo mientras se detenía la música y el escenario se quedó totalmente a oscuras.Un par de segundos después, foco en la cara de Barei que lentamente iba irguiéndose para continuar con su interpretación. Con ello, la artista pretende transmitir el mensaje principal de su tema; el de superación pase lo que pase.

 

En el tramo final de su número, Barei recorrió una pasarela sobre el público, a quien fue estrechando la mano, para finalizar cantando en una plataforma rodeada de cientos de espectadores. Sus coristas permanecieron al fondo del escenario vestidas de negro, ejecutando unos movimientos inspirados en el lenguaje internacional de signos.