Triana o el duro camino de ser prematura

Triana junto a su madre, Isabel (Foto: De la Peña)
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Los avances médicos aseguran la supervivencia de niños nacidos antes de tiempo. Lo que aún no logran es evitar que sus órganos queden inmaduros. Por ello, desde la Asociación de  Padres y Niños Prematuros en Salamanca (Preyma) celebra este jueves el Día Mundial con diversas actividades para concienciar a la población.

PREMYA

La  Asociación de Familias de Niños Prematuros y Asimilados de Castilla y León (Preyma) celebra este jueves, día 17 de noviembre, un acto con motivo del día Internacional del Prematuro en el Hospital Clínico de Salamanca de las 11:00 a las 13:30 horas.

 

Un día que se celebra a nivel mundial para concienciar a la sociedad de una realidad que pocos entienden o conocen. Desde la asociación "luchan para dar más visibilidad a esta realidad para que la labor que realizan los profesionales que atienden a estos pequeños héroes esté reconocida, y para intentar que las familias que tienen que vivir esta situación no se sientan solas y estén debidamente informadas".

Llegar al mundo en el momento y de la forma correcta no siempre ocurre. Tendida en una cuna Triana, apenas abultaba más que un teléfono móvil. Nació el 28 de mayo de 2014 con 660 gramos de peso y 30 centímetros. Faltaban aún algo más de tres meses para que su madre cumpliese las 40 semanas de embarazo, cuando aquella gestación de riesgo acabó en un complicado parto y con una pequeña criatura en la incubadora. Hoy, Triana ha cumplido ya los 2 años, pero como en el caso de muchos otros niños prematuros, las secuelas de haber nacido antes de tiempo le acompañan siempre.

 

Lo cuenta su madre, Isabel Pradillo, una de las fundadoras y actual vicepresidenta de Premya, la primera asociación de padres de niños prematuros y asimilados de Castilla y león nacida en Salamanca, precisamente en 2015. "La primera complicación con la que me tocó lidiar fue un neumotórax, no era viable con ese peso". su situación era grave y sus posibilidades eran pocas... "llorar detrás de un cristal es tu único consuelo", explica. Pero las cosas no acabaron aquí, poco después su casa se convirtió en una invasión de tubos tras realizarle una gastrostomía, "aquí no hay biberones ni comida, hay tubos, pero aun así doy gracias a Dios todos los días, se vive con la palabra miedo, pero te acabas acostumbrando a tu bebé".

 

Lo que dice la ciencia es que ha mejorado la supervivencia de niños como Triana, incluso los nacidos a las 22 semanas, y que se han reducido las complicaciones médicas gracias a los avances en neonatos. Lo que dicen los padres es que, superadas esas primeras secuelas, una vez que la medicina los saca adelante, los padres aún tienen que lidiar con otros muchos 'problemas' durante años.

 

La pequeña Triana junto a su madre, Isabel Pradillo (Fotos: De la Peña)

 

Actualmente desde la asociación salmantina formada por ocho madres indican que "uno de cada diez niños nace prematuro en España", por ello y para concienciar a la ciudadanía llevan a cabo diversas actividades en el Día Internacional, pero también durante el resto del año para ayudar a todos aquellos padres que pasan por este trago. "Algunos de ellos son prematuros asimilados", como es el caso de Asier Vara y Hortensia Fernández, un parto de 40 semanas acabó truncado por un sinfín de operaciones que no cesan pero que esperan superar juntos, porque ser prematuro no siempre significa dejar de aferrarse a la vida.

 

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