Tres meses después, el proyecto de Cano Convence

 
Teresa sánchez
El 3 de julio de 2010 la Unión Deportiva Salamanca veía como un nuevo entrenador, de nombre Óscar Cano empezaba a trabajar tras su presentación la jornada anterior. Se trataba de un técnico que llegó por sorpresa puesto que no entraba en las quinielas de futuribles una vez que estaba recién comprometido con el Real Jaén. El interés de la UDS le llevó a desvincularse por el conjunto andaluz y firmar por el equipo blanquinegro con la esperanza de convertirse en el entrenador que facilitara el objetivo del club de vivir una temporada menos convulsa que la anterior y, sobre todo, con menos sufrimiento. El objetivo no se presentaba sencillo porque la nave blanquinegra no sólo se ponía en manos de un entrenador debutante sino que además al proyecto se sumaban nada menos que once jugadores nuevos.

El 3 de octubre de 2010 la Unión Deportiva Salamanca es cuarta en la clasificación de Segunda División después de seis encuentros disputados, con catorce de 18 puntos sumados y, junto a Las Palmas, como único equipo que no ha perdido ningún encuentro y, con el Celta, como el único que ha ganado todos sus encuentros a domicilio, algo especialmente complicado en esta categoría.

Los resultados son un requisito fundamental para que un proyecto cuaje y el de Óscar Cano sin duda los está teniendo.Eso, junto con otras virtudes, permite que la apuesta por el técnico granadino convenza.

Su mensaje inicial apostando por el buen juego y la iniciativa a través del buen trato al balón, se mantiene aunque el nivel futbolístico que pretende Cano por ahora se haya conseguido de forma intermitente. Lo que sí ha mostrado la escuadra blanquinegra es una solidez impropia de un conjunto de los que, como ahora está de moda afirmar, está en plena construcción. Fruto de esa consistencia, que nace de un entramado defensivo que se inicia con la presión desde la zona de ataque, la escuadra charra consigue que su portero sea el menos goleado de Segunda con tan sólo tres tantos encajados. Por ahora los cimientos del proyecto parecen sólidos y, ante el Granada, toca empezar a construir hacia arriba.