Tres detenidos tras asaltar una fábrica de embutidos y un bar

Guijuelo. En el restaurante, practicaron un butrón y se apoderaron de un botín de unos 2.000 euros de las tragaperras. Juzgado de Guardia. Tras declarar por sendos robos, fueron puestos en libertad
E.G.

Tres hombres rumanos, procedentes de Plasencia, fueron arrestados ayer al poco tiempo de asaltar presuntamente una fábrica de embutidos ibéricos y un restaurante en la localidad salmantina de Guijuelo.

Los hechos ocurrieron durante la madrugada de ayer donde tres asaltantes, según fuentes consultadas por este periódico, entraron en la fábrica Simón Martín. Para ello, forzaron limpiamente la cerradura de la puerta principal, extrayendo los bombines. Una vez en el interior, el primer objetivo de los ladrones fue romper las cámaras de seguridad para evitar ser reconocidos. Al respecto, responsables de la fábrica aseguraron que desde las cámaras apreciaron a un individuo con capucha, para evitar ser identificado y con chaqueta y pantalón blancos, que fue directo a la cámara para romperla. Posteriormente, se dirigieron directamente hacia la oficina del propietario de la fábrica y hacia la tienda de productos al público, donde revolvieron todo el mobiliario y sacaron los papeles guardados en los cajones. Sin embargo, aunque todavía no habían valorado la cuantía sustraída, aseguraron que ésta no era muy elevada, ya que procuran dejar poco efectivo. En este caso, a los asaltantes sólo les interesaba el botín, ya que actuaron dejando de lado el género.

Sin embargo, los ladrones aprovecharon su actuación para asaltar otro establecimiento, en esta ocasión el restaurante Coca, que ya ha sufrido el segundo robo en menos de un mes y el séptimo en dos años. En el lugar, los ladrones, también tres (uno permaneció en el coche, otro en el exterior y un tercero que fue el que entró, según observaron en la cámara de seguridad), practicaron un butrón en una de las ventanas que ya había sido tapiada por otro robo y a mazazos, en tan sólo cinco minutos, se hicieron con unos 2.000 euros de las dos máquinas tragaperras. Huyeron al saltar la alarma, según señaló el propietario del bar. Por último, fueron detenidos cuando circulaban por la A-66, a la altura de Puerto de Béjar. Los asaltantes, tras percatarse de la presencia policial arrojaron algunos objetos relacionados con el robo por las ventanillas. Tras declarar por los dos robos, fueron puestos en libertad, según indicaron las citadas fuentes.