Tres alumnas de la UEMC elaboran la nueva campaña de comunicación del Banco de Alimentos de Valladolid

Fernández Antolín y Zárate junto con las creadoras de la campaña
Tres alumnas de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Miguel de Cervantes (UEMC) han elaborado la nueva campaña publicitaria del Banco de Alimentos de Valladolid, que tiene como objetivo incrementar el número de voluntarios jóvenes.
VALLADOLID, 9 (EUROPA PRESS)



El Banco de Alimentos de Valladolid ha presentado este miércoles en la UEMC su nueva campaña de comunicación, que intentará proyectar el espíritu del Banco de Alimentos y que dará a conocer la imagen y la actividad que desempeña esta organización en la ciudad.

El presidente del Banco de Alimentos de Valladolid, José María Zárate, ha sido el encargado de presentar una campaña, acompañado por el rector de la UEMC, Martín J. Fernández Antolín.

Asimismo, han participado en la presentación las autoras de la campaña, Andrea del Campo Criado, Raquel Fernández Merino y Marlene Hierro López alumnas de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad, quienes han explicado cómo han desarrollado una campaña que se podrá ver y oír en los medios locales que han ofrecido el apoyo necesario para contribuir a su difusión.

Las estudiantes han explicado que la campaña, integrada por dos anuncios de televisión, una cuña de radio y un cartel, está centrada en destacar la figura del Banco de Alimentos como intermediario, intentando "hacer más visible a esta organización y la actividad que desarrolla, y contribuir al mismo tiempo a ampliar la base de voluntarios, sobre todo en aquellas acciones en las que es preciso contar con más jóvenes y más colaboradores".

MÁS JÓVENES

A través de la nueva campaña, el Banco de Alimentos de Valladolid pretende aumentar el número de voluntarios ocasionales, incorporando grupos poblacionales de jóvenes (18-35 años) que dediquen un rato de forma esporádica a cubrir un evento específico (puestos en ferias, eventos deportivos, musicales o culturales, operaciones kilo, etcétera), puesto que hasta ahora los voluntarios son jubilados en su práctica totalidad, de manera que la organización se percibe como 'de gente mayor'.

Asimismo, se intentará incrementar la visibilidad de la institución no sólo entre la población de Valladolid en general, sino también entre los proveedores y fabricantes, ya que su aportación de excedentes para la labor del Banco de Alimentos es fundamental.

Otro de los objetivos es que los perceptores de las ayudas conozcan que es el propio Banco de Alimentos el que consigue la comida, con su distribución a las entidades benéficas, que son quienes reparten las aportaciones entre las familias.

Según el propio Banco, los beneficiarios de alimentos creen que la ayuda es conseguida directamente por las asociaciones que les entregan los alimentos.

El número de personas beneficiadas por el Banco de Alimentos en 2011 superó las 20.000 y se repartieron algo más de 1.675.000 kilos entre cerca de dos centenares de asociaciones de Valladolid y provincia.