Tras el fracaso, es momento para la RENOVACIÓN

El Salmantino se levanta del duro golpe mientras el club ya planifica la próxima temporada en Regional Aficionados; el técnico Chuchi Pereira no seguirá y varios jugadores se marcharán
D. G.

Todo lo que sea retrasar la planificación del nuevo proyecto serán pasos no dados que no se recuperarán. Pero sí parece claro que hay decisiones ya tomadas por todas las partes y que se comunicarán de forma oficial en los próximos días. La primera es la no continuidad de Chuchi Pereira como entrenador. Es evidente que es parte responsable amplia en el descenso y no seguirá. Ya estuvo a punto de ser destituido a mitad de temporada y una vez consumado el descenso se le comunicará en los próximos días que no será el entrenador el próximo curso. No obstante, no se descarta que el club le pueda ofrecer otro puesto en el organigrama de la base, algo que difícilmente aceptará el técnico. Los nombres de sus posibles sustitutos ya flotan en el ambiente. Merino, que ya sonó cuando se especuló con el futuro de Chuchi Pereira y que ha cuajado una buena temporada en el Navega B de Regional Femenina, y Jordi González, que sí podría dirigir al equipo puesto que en Regional Aficionados sólo exigen el nivel 2 de entrenador, que es el que él posee, son los que cuentan con más posibilidades en estos momentos.

Y luego están los jugadores. El próximo proyecto será eminentemente autóctono, por lo que todos los jugadores de fuera de Salamanca tienen complicada su continuidad. Pablo Carmona es el que mejor salida puede tener, pero se va a operar y tendrá que recuperarse ante de fichar por otro club. Su continuidad en el Salamanca es utópica.

Tampoco continuarán Naya, Omar y Piojo. Éste último debe volver al Guijuelo y ganarse la confianza del que vaya a ser entrenador chacinero la próxima temporada, porque el Salamanca no tiene previsto ejercer la opción que tiene sobre él. El caso del centrocampista Mario Núñez es distinto. Tiene vinculación por una temporada más, pero es uno de los jugadores del filial que perciben un salario y, si quiere continuar, habrá que revisar sus condiciones, por lo que tampoco es seguro que continúe. José Ángel acaba contrato y su temporada le hace interesante, pero hay varios clubes detrás de sus servicios y si la UDS no se apresura, volará. Lo mismo que Carabias, del que Enrique Martín, ojeador de las categorías inferiores de Osasuna, maneja buenos informes, aunque bien es cierto que el zaguero termina su edad juvenil y por reglamento el club lo puede retener durante dos años más. En una situación similar se encuentran otros jugadores como Chopi o Juanfran, que tendrían una temporada más al ser éste su primer año después de categoría juvenil. Roberto Bernal, Mario Villoria, Sito Cruz o Manu son otros jugadores que tienen relación con la UDS más allá del 30 de junio, si bien no se descarta que el club, con el descenso como argumento, les ofrezca la carta de libertad o les proponga una salida en forma de cesión a algún club de Tercera.