Tráfico colocará tres radares más en el punto negro de la ronda sur

Los radares fijos son la apuesta de la Jefatura Provincial de Tráfico para solucionar un sempiterno punto negro en las carreteras salmantinas: la ronda sur. La carretera soporta buena parte de la circulación de entrada y salida de la ciudad y sirve como enlace entre las tres autovías (A-50, A-62, A-66). Un intenso flujo de vehículos que se traduce en habituales incidentes sobre el asfalto.
J. Romero

En el pasado año, catorce personas resultaron heridas en el kilómetro 92 de la ronda sur, considerado también por el Ministerio de Fomento como un tramo de concentración de accidentes. La Jefatura Provincial de Tráfico ha propuesto la instalación de tres nuevos radares fijos en esta carretera, dos de ellos su ubicarían en las proximidades de la glorieta de Carbajosa de la Sagrada, mientras que el tercero estaría cerca de la rotonda de Aldeatejada. La SA-20 cuenta ya en la actualidad con una cámara en el kilómetro 93,5 en las inmediaciones del polígono El Montalvo. De esta manera, acumularía cuatro controles de velocidad fijos en un recorrido de apenas 3,5 kilómetros. La propuesta forma parte del Plan de Radares 2009-2012, que dispone la instalación de 28 nuevas cámaras en las carreteras de Salamanca.

Tráfico también quiere resolver con esta misma receta otro tradicional punto negro en la red principal. En este caso, ha trasladado al Centro de Gestión de Castilla y León la necesidad de establecer un tramo de velocidad controlada en la N-501 en el kilómetro 86,7, en el cruce con Pelabravo. En 2009, seis personas sufrieron heridas en accidentes de circulación en este conflictivo punto de la carretera de Madrid que ha suscitado en los últimos años reiteradas quejas de los vecinos de los municipios circundantes por su peligrosidad. Tras un siniestro mortal ocurrido el 10 de mayo de 2008, la Subdelegación del Gobierno atendió las solicitudes de Pelabravo y Nuevo Naharros y optó por instalar un radar móvil en los momentos de mayor circulación, sobre todo en los fines de semana, además de colocar bandas sonoras sobre el asfalto en los carriles de entrada y salida a la intersección para obligar a los conductores a cumplir con los ochenta kilómetros por hora que se marcan como tope en este tramo. Pese a todo, los accidentes siguen produciéndose en este punto negro que, como en la ronda sur, se pretende eliminar con radares, dos en concreto.

La Jefatura Provincial de Tráfico reconoce tres tramos peligrosos en Salamanca. Además de la ronda sur, en el kilómetro 92, y la N-501, en el cruce de Pelabravo, advierte de los riesgos de siniestros en la Autovía de la Plata en el kilómetro 405,4 en el término municipal de Fresnedoso. Allí, cinco personas sufrieron lesiones en accidentes de tráfico en 2009. Un peligro refrendado recientemente, el día 1 de abril de 2010, con dos heridos tras salirse de la vía un vehículo en este tercer punto negro de la provincia, ubicado en el puerto de Vallejera. Tráfico ha pedido, como en los dos anteriores, un radar fijo para reducir la velocidad de los vehículos y, por tanto, los riesgos de accidentes. Medidas con las que la Jefatura Provincial desea eliminar los únicos tres puntos negros que perduraban en el pasado año, la mitad que en 2008, cuando eran seis, de los cuales cuatro han desaparecido tras acabar las obras de las autovías.