Trabajar en Salamanca... bajo el sol

Foto: E.P.

Los salmantinos apaciguan el calor en sus trabajos con agua, gorras y la búsqueda de sombras.

A pesar del calor que se vive en Salamanca y las numerosas horas de sol, las cartas deben llegar a sus destinos, las fachadas de los edificios deben ser pintadas, el sector hostelero debe seguir satisfaciendo a sus clientes, el alumbrado público tiene que estar en perfecto estado y las piscinas necesitan la supervisión de socorristas. Para que esto se lleve a cabo hay gente que tiene que tiene que trabajar bajo el sol.

 

 

 

 

Alberto Aguadero, 39 años, pintor. 20 años en la profesión

“Trabajar buscando la sombra”

Este tipo de servicios comienzan a demandarse en los meses de febrero y marzo, y se mantienen hasta septiembre y octubre.  En los meses más calurosos destacan los servicios de fachadas y exteriores, ya que en esta época las lluvias son muy escasas.

 

Las jornadas laborales son aproximadamente de siete horas, divididas en dos turnos, pero debido a las temperaturas los pintores de ‘Aguadero’ en ocasiones hacen jornadas continuas, para evitar las horas centrales del día.

 

 

David Quintela, 34 años, camarero. 16 años con este trabajo

“La tarde, con sus sombras, es el mejor turno”

Los servicios de hostelería son menos demandados en las horas del mediodía y la sobremesa ya que, a pesar de las sombrillas y los mecanismos de refrigeración, las temperaturas siguen siendo muy altas.

 

Los productos más demandados son refrescos, cervezas y helados, perfectos para combatir el calor. En la cafetería ‘Don Mauro’ los turnos de los camareros se estructuran en dos, mañana y tarde, de nueve horas de duración cada uno.

 

 

María Teresa Barbero, 55 años, cartera. 26 años trabajando para Correos

“El sol y las temperaturas agotan y cansan”

Con un horario laboral que empieza a las 7.30 de la mañana y finaliza a las tres de la tarde, en el que de 10.30 a 14.00 realiza un recorrido por las calles y edificios salmantinos, María Teresa se siente “feliz”, a pesar del calor y las altas temperaturas de la época estival.

 

Con motivo de las vacaciones de otros compañeros, los carteros de la capital amplían sus recorridos, por lo que las horas al sol se multiplican en verano.

 

Desde Correos se envía una nota interna a sus trabajadores con “recomendaciones básicas” para sosegar el calor, además de proporcionarles otro tipo de uniformes con complementos, como gorras o calzado de verano.

 

 

Isidro Cordero, 22 años, socorrista. 3 años trabajando en piscinas

“Nos duchamos para aguantar”

En las piscinas de Garrido se trabaja en dos turnos de cinco horas cada uno (mañana y tarde). Los socorristas  trabajan en turnos de tres para dos piscinas y con un número aproximado de 500 bañistas por supervisor, siendo los fines de semana, la segunda quincena de junio y la primera de septiembre, las fechas en las que más afluencia concentra el recinto.

 

 

Javier Herrero, 31 años, alumbrado público. 11 años en el sector

“El sudor es la mejor forma de definir este trabajo con el verano”

El servicio que ofrece ‘Aceisa’ como subcontrata al Ayuntamiento de Salamanca, consta de tres turnos de ocho horas, cubriendo las 24 horas del día, con dos trabajadores por servicio.

 

Cubren todas las áreas de la capital charra, haciendo más o menos el mismo trabajo en todas las estaciones del año. Los trabajadores del alumbrado salmantino combaten las altas temperaturas y las horas de trabajo al sol con gorras, gafas y mucha agua.