Torería, valor y gusto de Alejandro Marcos en su casa

Alejandro Marcos sale a hombros por la Puerta Grande. (Foto: Carlos Perelétegui)
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El joven novillero de La Fuente de San Esteban salió por la Puerta Grande y cumplió con sus paisanos, siendo el único novillero de la tarde demostrando el buen momento que atraviesa.

La Casa Chopera ha llevado a cabo durante la tarde de hoy la primera de sus novilladas de la Feria Taurina de Salamanca en la que se han lidiado seis novillos de la ganadería de José Cruz. En los tendidos, 4.000 personas, es decir una plaza a medio llenar y donde las gradas de abono joven fueron los protagonistas.

 

Comenzaba toreando Posada de Maravillas, que no pudo hacer mucho con el flojo y soso novillo de José Cruz, que demostró nobleza, única cualidad que puso de su parte. El pacense dejó algún detalle suelto de su ya conocida forma de torear que tanto gusta al aficionado. Pero eso fue lo único que desplegó en una labor sosa con la que consiguó un silencio porque la faena no llegó a ningún sitio.

 

En el segundo de la tarde, que le tocó en suerte a Álvaro Lorenzo, novillo que presentó más dificultades que el primero al que el novillero aguantó y el pupilo de José Cruz respondió de buenas maneras. Lo mejor llegó con la de los billetes en dos tandas bien compuestas y de bonito trazo, un comienzo de rodillas con la derecha fue lo mas vistoso de la faena, estropeó con la suerte suprema al no acertar a matarlo a la primera, con la que perdió una oreja y saludo ovación.

 

Jabalino fue el tercero en saltar al albero de La Glorieta, correspondiendo en suerte a Varea con el que nunca acabó de entenderse. Tardó mucho en acoplarse para hacerlo mejor con la zurda. Tuvo más labor de lidiador que de buen toreo que se quedó en nada por el fallo a espadas. Dos avisos y silencio.

 

Aviso también para el salmantino, Alberto Escudero, que brindó el toro en un gesto de amabilidad a su compañero Alexis Sendín. Salió de los chiqueros incitador de nombre y con 490 kilos de peso, novillo de ponerse delante y jugársela que no se entregó del todo y salió de fea manera de los muletazos. Por abajo y con la pierna flexionada comenzó la faena de muleta a la que el toro rehuía a la pelea de la que salió suelto. Puso de su parte pero no terminó de rematar una labor que dejó a medias solo destacó en unas ajustadas bernardinas con la que remató su paso por la plaza escuchando un aviso.

 

Salió a por todas el de La Fuente de San Esteban, Alejandro Marcos, que puso  toda la carne en el asador, prueba de ello recibió una fea voltereta que no le importó lo más mínimo. Dio dos largas cambiadas para luego lanzearlo a la verónica con ese gusto que posee este joven novillero. También demostró con la muleta esta misma faceta, ante un novillo que desarrolló mucho sentido sabiendo en todo momento donde estaba el torero, al que le tapó la cara con una técnica muy depurada. Mató de forma muy poco lustrosa, pero el presidente ante la insistencia del público, le concedió las dos orejas.

 

Finalmente, Alexis Sendín, como sustituto de Roca rey, no acabó de redondear una faena con el mejor toro de la tarde, el que brindó al ganadero Fernando Rodríguez, que se mantuvo siempre firme pero no llegó a coger vuelo la faena. También escuchó un aviso y manteniendo el tipo remató la faena en vistosos naturales. El toro fue aplaudido camino del desolladero.

 

Para concluir, Alejandro Marcos abandonó el coso por la Puerta Grande en una tarde fría y de escaso contenido artístico, solo unas pinceladas sueltas.