Tomás Hijo expone su megagrabado de 'La Batalla de Pelennor' en la librería Shogun

La librería Shogun acoge desde hoy una exposición con los últimos trabajos del ilustrador salmantino Tomás Hijo. En la muestra se puede disfrutar de varias de sus obras más destacadas basadas en los libros de El Señor de los Anillos y, junto a ellas, otras dedicadas a las Tortugas Ninja o la fantasía cinematográfica de Guillermo del Toro. 

Entrar en el mundo fantástico de Tomás Hijo es siempre sorprendente o, cuanto menos, interesante. Y estas navidades lo tenemos más a mano que nunca porque desde hoy expone 11 de sus mejores obras en la librería Shogun (calle Padilleros), un lugar de por sí singular y en el que sus ilustraciones sobre El Señor de los Anillos se encuentran como en casa.

 

La exposición no necesitaba excusa, pero el propio autor explica que ha sido organizada para mostrar al público su última obra: Un megagrabado de "La batalla de los campos del Pelennor”, en la que se representa la escena final de la tercera parte del Señor de los Anillos, batalla épica donde las haya, en la que se enfrentan todas las razas surgidas de la imaginación de Tolkien. Se trata “del grabado más grande, en cuanto a dimensiones, sobre las historias de Tolkien”, explica Tomás Hijo. “Por lo que sé, hay pocas ilustraciones en grabado al linóleo y menos de este tamaño”, añade. De la talla inicial, un trabajo artesanal que ha tardado en realizar alrededor de 120 horas, se han hecho 150 impresiones, “pero cada cual es única porque están impresas a mano, una a una, con una prensa también artesanal y cada una tiene sus marcas personales”, asegura el artista salmantino.

 

 

 

 

También se puede disfrutar de otras tres piezas muy especiales, basadas en historias del mundo de Guillermo del Toro o en las Tortugas Ninja. Estas ilustraciones ya han sido expuestas en un circuito de galerías de Los Ángeles (EEUU) y en Nueva York. Y es que la capacidad creativa de Tomás Hijo es muy apreciada también fuera de España, por eso sus trabajos se reclaman desde Inglaterra, Alemania, Francia e, incluso, ha recibido encargos de Rusia, Israel o Indonesia. Y, de hecho, ha conseguido algo envidiado por muchos, hacer de su afición principal una fuente de ingresos, la cual combina impartiendo clases en la Facultad de Bellas Artes en Salamanca.

 

 

 

 

Aunque estudió Periodismo, comenzó como ilustrador muy joven, en 1997, y ha dejado su huella en más de 70 libros y cuentos. Hace un par de años, decidió volcarse en los grabados y el éxito ha seguido a su lado, trabajando sin parar por encargo, o dejando volar su imaginación, sobre todo con los libros de Tolkien como escenario de fondo.

 

 

 

 

Cuenta con un gran número de seguidores en muchas partes del mundo, de hecho sus ilustraciones han llegado hasta la casa del mismísimo jefe de efectos especiales de las películas de El Señor de los Anillos, quien en persona contactó con Tomás Hijo para contarle que “un amigo, de un amigo, de un amigo se las había hecho llegar y, al parecer, le había gustado mucho”.

 

Ahora, tenemos la oportunidad de contemplar de cerca las obras de Tomás Hijo en Salamanca, en Shogun desde hoy y hasta después de las navidades.