Todos los productores de lentejas sembrarán con semilla certificada

Lenteja de La Armuña. El objetivo del Consejo Regulador es trabajar bajo este marchamo de calidad si el nivel de producción es normal, mientras que el Garbanzo de Pedrosillo esperará hasta el años 2013
CHEMA DÍEZ
Los productores de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lenteja de La Armuña trabajarán con semilla certificada en la época de sementera del presente ejercicio 2011, si los niveles productivos son “normales” y no ocurre ningún contratiempo como el año pasado cuando las heladas de mayo dieron al traste con los rendimientos de la leguminosa.

Por su parte, la Marca de Garantía Garbanzo de Pedrosillo no podrá operar en su totalidad con la semilla certificada hasta la sementera del año 2013 debido a la reciente consecución del marchamo de calidad y a un proceso que debe hacerse de manera progresiva.

En cuanto a la posibilidad de aumentar el número de hectáreas sembradas de lenteja y garbanzo, “es un aspecto complicado porque pese a que son cultivos poco exigentes, sí es necesario dejar descansar el terreno un mínimo de cuatro años para volver a recoger buena producción aunque sí pueda producirse cereal debido al beneficio que le otorga a la tierra”, señala Nicolás Armenteros, director técnico de Legumbres de Calidad.

Características peculiares
No obstante, la Lenteja de La Armuña presenta unas peculiaridades que se centran en un cultivo que no necesita ningún tipo de abono ni fertilizantes porque por sí sola le aporta un gran beneficio a los suelos; necesita una tierra fértil para su desarrollo; y no pueden intensificarse los cultivos y dejar descansar la tierra de este cultivo en un periodo de 4 años. En la actualidad, la superficie destinada para la Lenteja de La Armuña asciende a 1.600 hectáreas con un total de 190 agricultores, mientras que el Garbanzo de Pedrosillo ocupa un total de 900 hectáreas con un nivel de productores menor, en torno a 170.

En la actualidad, la Lenteja de La Armuña prosigue con su desarrollo normal para esta época del año, “aunque no conviene que se desarrolle mucho en el invierno”. Las condiciones meteorológicas no son adversas ni perjudican al cultivo, “y peor sería que helara en el mes de mayo, como ocurrió el año pasado, con el desastre productivo correspondiente y rendimientos de poco más de 300 kilogramos por hectárea”, señala Armenteros.

Para el Garbanzo de Pedrosillo aún es pronto para conocer más novedades hasta que no comience la sementera en la primavera, el próximo mes de marzo y poder analizar así la evolución del cultivo.

A la espera del Centro
En otro orden de cosas, la asociación de Legumbres de Calidad sigue a la espera de la reunión de la Asociación Nordeste para el proyecto del Centro de las Legumbres cuya ubicación estará en la localidad de Pajares de la Laguna y que pretende convertirse en una referencia para este sector. Los últimos plazos se están cumpliendo y queda una decisión final para iniciar los trámites correspondientes.