Tocado y hundido

LESIONES. Aunque Avenida no quiso escudarse en las dolencias que sufrían Lyttle y Snell, lo cierto es que el equipo no llegó en el mejor momento físico de la temporada. RENTA INICIAL. Las charras desperdiciaron los 18 puntos de diferencia
ISABEL DE LA CALLE / VALENCIA
Tremenda decepción la sufrida por Avenida ayer, en la semifinal de la Copa de la Reina, en la que volvió a caer ante su bestia negra de la temporada, Rivas Ecópolis, que será el finalista del torneo por primera vez en su historia hoy ante Ros Casares.

La derrota de ayer, marcada por pequeños detalles en la cancha y las lesiones de Lyttle y Snell en el plantel azul –ambas jugaron pero con evidentes problemas físicos–, ha hecho daño a las salmantinas, que tenían muchas ilusiones puestas en este título.

Perfumerías Avenida, sin embargo, hizo un inmejorable primer cuarto en la Copa de la Reina, que recordó en parte al mismo jugado el pasado año en Zaragoza y que terminó con una derrota de escándalo sobre Rivas Ecópolis.

Avenida comenzó firmando unas estadísticas impecables desde 6,75 metros (4/5 en los diez primeros minutos), terreno en el que destacó Anke de Mondt, con un inmaculado tres de tres en esta distancia. Rivas, por su parte, no logró superar la férrea defensa charra y terminó con un 5/22 en tiros de campo, durante este primer parcial del partido. En este arranque de la semifinal, la valoración de ambos equipos fue favorable a Avenida por un contundente 33-7. De hecho, las salmantinas lograron en este tiempo una diferencia máxima de 18 puntos.

La respuesta de Rivas en el segundo parcial, sin embargo, dio a entender que el encuentro no iría por los mismos derroteros que la misma semifinal jugada en Zaragoza. Con una defensa en la que alternó el marcaje individual y el zonal, las jugadoras dirigidas por Javier Fort frenaron el ataque salmantino que tuvo en De Mondt y en Torrens a sus máximos exponentes.

Rivas, por su parte, trabajó en equipo y mejoró su porcentaje de tiro que al descanso ya rozaba el 40 por ciento (14/36 en tiros de campo).

Mondelo dio entrada a Snell en este segundo parcial cuando faltaban tres minutos para el descanso para dar un necesario relevo a la alero belga, muy desgastada físicamente tras el buen trabajo hecho en estos primeros 15 minutos. Apenas fueron 3 minutos sobre la cancha, pero le sirvieron para tener sus primeras sensaciones en competición desde mediados de diciembre, cuando sufrió el esguince de rodilla que la ha tenido apartada del equipo hasta ahora.

Con Sancho cargada de faltas, al final de este parcial, el técnico de Avenida dio entrada incluso a Laura Gil (que debutaba así en Copa) para proteger a la caribeña.

Tras el descanso, Avenida sufrió la baja momentánea de Sancho Lyttle, no porque empeorara de su lesión, sino porque le señalaron su cuarta falta personal y Mondelo la mandó al banco. La responsabilidad interior caía, por tanto, en Erika y Montañana. La brasileña, sin embargo, no estuvo tan acertada como se espera de ella en su vuelta a la Fuente de San Luis, errando tiros bajo el aro en los que ella es siempre tan efectiva (3/8).

El marcador seguía siendo siempre favorable a Avenida, a pesar de que Rivas estaba siempre al acecho de cuatro a seis puntos por detrás.

Pero en un partido como este siempre hay un factor que tarde o temprano aparece. Ese factor se llama Amaya Valdemoro. La madrileña no podía dejar pasar un partido así en la que fue su casa hasta este año. La alero ripense no tiene nada que demostrar pero volvió a salir airosa del pulso que mantuvo con ella misma. Así, seis puntos consecutivos suyos pusieron a Rivas por delante por primera vez en el partido a falta de 8 minutos para el final del encuentro (55-57).

Para contrarrestar este envite de las madrileñas, Lucas Mondelo puso a tres grandes en pista, usando a Montañana como alero, junto a Snell y Silvia en el exterior. No lograron las charras distanciarse ya más en el marcador hasta el final, en el que se volvieron a vivir unos minutos de infarto, dignos de una semifinal como ésta.

Con 1’50” por delante, un triple de Cruz puso a Rivas 65-68, aunque Snell en la siguiente jugada respondió con tres puntos que equilibraban de nuevo el marcador. Sin embargo, en un carrusel de locura, de nuevo Valdemoro subió otros tres puntos al marcador ripense que colocaba de nuevo a las suyas 68-71 arriba.

Un palmeo agónico de Anke (72-71) y un tiro libre de Bonner dejaron el marcador 72 iguales, lo que obligó a la disputa de una prórroga.

Arrancaron con más fuerza las ripenses, hecho casi definitivo en un periodo de tiempo tan corto como una prórroga. Pequeños detalles, por tanto, fueron los que decantaron la balanza esta vez del lado de Rivas.