Tierra, polvo y coches donde debía haber un parque infantil

Dos años después de su 'estreno' , el solar frente al Venancio Blanco sigue siendo un aparcamiento improvisado y sucio. El Ayuntamiento legalizó aparcar en un sitio destinado a zonas verdes, juegos infantiles y pistas deportivas.

La 'fiebre' de la conversión de solares vacíos en aparcamiento no cesa en el Ayuntamiento de Salamanca. Este martes salen a concurso las obras para hacerlo en cinco solares más por 275.000 euros, lo que engrosa la factura a cerca de un millón de euros repartidos entre 16 actuaciones similares, algunas bien recibidas, pero otras de muy dudosa utilidad.

 

La política de aprovechar cada esquina para improvisar aparcamientos llegó a su culminación hace dos años. Entonces, el día 13 de mayo de 2014, entró en servicio la obra hecha en un solar frente al instituto Venancio Blanco, una de las actuaciones más discutibles de cuantas se han hecho de este tipo en Salamanca. La realidad es que el Ayuntamiento se limitó a legalizar el estacionamiento en un lugar que ya era parking improvisado para coches; un par de accesos y señales lo hicieron posible. El Ayuntamiento presumió de 120 nuevas plazas de aparcamiento en este lugar. 

 

El colmo fue la decisión de dejarlo sin asfaltar, con lo que no se diferenciaba casi en nada de lo que había. Todo lo que se hizo fue explanar el terreno y pintar con cal o pintura blanca las plazas de aparcamiento; a las pocas semanas había desaparecido el marcado de los lugares para aparcar con lo que el parking volvió a tener el aspecto de lo que era, un solar vacío donde aparcar sobre tierre, entre polvo o barro según la época.

 

Así quedó el solar tras la actuación de hace dos años: ahora no hay ni rastro de las marcas para separar las plazas.

 

Con todo, lo más discutible es que el Ayuntamiento ha propiciado que se siga usando como aparcamiento improvisado cuando tenía que ser un parque. Para ello, se hizo una modificación en el plan general permite esta utilización que ahora tieneEl solar  tiene la calificación dentro del PGOU de terreno destinado a espacios libres públicos, una clasificación que incluye parques, jardines y espacios de ocio para los ciudadanos, pero en ningún caso un uso vinculado al aparcamiento o el transporte.

 

El plan general especifica que la mitad de la superficie deberían ser zonas verdes con plantaciones, que debería incluir un área de juegos infantiles de no menos de 200 metros cuadrados e instalaciones deportivas que no deben ocupar más del 25% de la superficie; además, se autorizan construcciones auxiliares (kioskos, casetas de almacenamiento), pero con un muy bajo índice de edificabilidad. Así que tendría que ser un parque, pero ha quedado demostrado que la prioridad municipal es otra: mejor coches que parque.