Tierra Coworking, el arca de Noé de los profesionales en Salamanca

Victoria de Francisco (Clemente & de Francisco – Madrid / CDF Instruments)

Dos nuevos coworkers llegan al espacio de trabajo compartido nacido por iniciativa de la Cámara de Comercio y de la patronal CONFAES.

En los últimos años, la fórmula del trabajo compartido o más conocida como ‘coworking’ ha ido ganando adeptos en España, especialmente entre aquellos profesionales que trabajan como autónomos. Este modelo, que ofrece unas posibilidades adaptadas a las necesidades de sus usuarios, ha llegado para quedarse en una época en la que cada gasto importa. Sus ventajas, el ahorro frente a otras alternativas tradicionales como el alquiler de oficinas o las sinergias que se pueden conseguir dentro de un ambiente de trabajo multidisciplinar.

 

 

Después de haber triunfado en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, el trabajo compartido se ha extendido por toda la geografía nacional hasta ciudades más pequeñas. Salamanca es uno de estos ejemplos, con 150.000 habitantes ya cuenta con varios centros de trabajo compartido por toda la ciudad.

 

El último en abrir, hace casi un año, es Tierra Coworking. Situado en la Plaza de los Sexmeros, a cinco minutos del monumento más reconocible de la capital salmantina, la Plaza Mayor, ofrece a emprendedores, autónomos o freelance un espacio de 1.500 metros cuadrados dividido en un hall, salón de actos, aulas polivalentes, zona de descanso, zona de coworking, biblioteca y despachos de representación.

 

Poco a poco, Tierra Coworking ha ido llenando sus instalaciones con profesionales especializados en la organización de eventos, la fotografía, los viajes, la formación o el diseño. Con la llegada de los dos nuevos coworkers, el espacio de trabajo compartido nacido por iniciativa de la Cámara de Comercio y de la patronal CONFAES ha incorporado un nuevo sector, la fabricación y comercialización de instrumentos musicales y ha logrado reunir a un nutrido número de coworkers del ámbito del diseño y a la publicidad.

 

ARTESANÍA HECHA INSTRUMENTO

 

Victoria de Francisco es la cara visible en Salamanca de la empresa familiar dedicada a la producción y comercialización de instrumentos de cuerda artesanales (violas, violines y violonchellos), Clemente & de Francisco – Madrid (CdF Instruments).

 

Poseedores de una amplia experiencia en la organización de exposiciones, clases magistrales o conciertos, donde sus productos tienen un protagonismo especial, la familia de Francisco quiere democratizar el acceso a instrumentos realizados por lutieres, normalmente, reservados a grandes bolsillos. “Nuestra intención es llegar más allá del profesional o de la persona que puede permitirse pagar una cifra elevada, es ofrecer la calidad que tiene un producto artesanal, realizado por lutieres, a un precio contenido”, ha explicado.

 

Clemente & de Francisco – Madrid, ha fijado su interés en Castilla y León para “cubrir un nicho de mercado” en la oferta de instrumentos de cuerda entre “músicos pertenecientes a los conservatorios que existen en las nueve provincias, escuelas de música, orquestas, bandas…”. Salamanca fue el lugar indicado porque “cuenta con conservatorio profesional, conservatorio superior y otras escuelas de música”, lo que hace que sea una “ciudad interesante para cualquier lutier, más cuando el que había ya no está en la ciudad”, ha argumentado.

 

DISEÑO EN TODAS SUS FACETAS

 

Después de haber pasado una gran parte de su vida en Aranda de Duero y Valladolid, Enrique González ha iniciado recientemente una nueva vida en Salamanca y con ella, su trabajo de diseñador. Ha decidido instalarse en Tierra Coworking por “por todas las facilidades que nos da a los emprendedores”.

 

 

Especializado en diseño de páginas web, diseño multimedia y desarrollo web, González cuenta con experiencia en el sector tras haber trabajado durante años en una empresa de eventos vallisoletana. Recientemente tomó la decisión de crear su propia empresa como alternativa al desempleo. “Como nadie contrataba y no encontraba una oferta de trabajo que fuese atractiva, decidí crear mi propia empresa: El Átomo gráfico”.

 

Actualmente se encuentra trabajando en un proyecto de diseño de los materiales corporativos para una bodega perteneciente a la Denominación de Orígen de la Ribera del Duero. “Estoy trabajando en su diseño gráfico en todos los soportes, etiquetado, etc, para generar  la imagen de marca de esta bodega”. Su intención es “continuar con este proyecto y cuando vaya teniendo más, ampliar mi horario aquí”, un lugar que le proporciona un ambiente de trabajo, porque “no consigo trabajar en mi casa”, ha revelado.

 

No se trata de la primera vez que comparte espacio con otros profesionales, una experiencia que ya ha realizado en otras ocasiones fuera de Salamanca. “Ya he trabajado anteriormente en un coworking, porque en Valladolid también me instalé en un lugar parecido.  Es la mejor alternativa para un negocio que comienza”.