Telefónica pospone la subida de la cuota de abono prevista para abril

La cuota de abono, conocida popularmente como 'alquiler de línea', era el único precio minorista que hasta ahora continuaba estableciendo el regulador

Telefónica ha pospuesto la subida del precio de la cuota de abono -conocido como alquiler de línea- que iba a entrar en vigor desde este lunes, 1 de abril, y supedita la decisión de actualizarla con arreglo al IPC al análisis de la evolución de los datos económicos del sector y de la propia compañía, informaron a Europa Press en fuentes de Telefónica.

 

De este modo, la cuota de abono seguirá por el momento congelada en los 13,974 euros, precio en el que permanece invariable desde 2008.

 

El consejo de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) aprobó a finales del pasado año una resolución por la que ratificaba la propuesta de desregular el precio del alquiler de línea y permitir así a Telefónica aumentar la cuota de abono.

 

En esta resolución, la CMT determinaba que el precio de la cuota de abono, situado en 13,974 euros mensuales y que lleva 'congelado' cinco años, "podrá ser actualizado como máximo con el IPC hasta 2016 inclusive".

 

La cuota de abono, conocida popularmente como 'alquiler de línea', era el único precio minorista que hasta ahora continuaba estableciendo el regulador.

 

La CMT propuso dejar de establecer cuánto costará la cuota de abono tras comprobar en un análisis del mercado minorista de acceso a la telefonía fija que la situación competitiva "ha mejorado sustancialmente, en particular, por la presión de los servicios empaquetados".

 

De acuerdo con el análisis de mercado de la CMT, el 68% de las líneas de telefonía fija en el sector residencial se contratan conjuntamente con servicios de banda ancha. Sin embargo, existe un porcentaje de usuarios que solo utilizan el acceso a la red para el servicio telefónico y que, por tanto, no se ven beneficiados por el mismo nivel de competencia que en los empaquetamientos de servicios. Se trata del perfil de usuario de mayor edad, que es el menos propenso a contratar servicios empaquetados.