Técnicos de Hacienda dicen que una hacienda propia catalana es "un escenario imposible": inconstitucional e inviable

La creación de una euroviñeta es competencia autonómica, aunque el Estado podría neutralizar esta medida con otra de rango estatal


MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) aseguran que no es posible la creación unilateral por la Generalitat de Cataluña de una hacienda propia, un paso que no sería constitucional pero tampoco viable, según sus datos, por lo que no puede en la práctica llevarse a cabo.

"Es un escenario imposible", resume José María Mollinero, portavoz de este colectivo. Según publica hoy El País, este sería uno de los pasos de un calendario diseñado por ERC para su negociación con CiU de cara a un posible acuerdo de gobierno: crear una hacienda propia, un banco nacional y una seguridad social catalana.

José María Mollinedo, portavoz de esta organización, ha explicado a Europa Press que una hacienda independiente catalana, aunque se creara por ley del Parlament, sería inconstitucional y tampoco podría liquidar impuestos de competencia estatal; es decir, "jurídicamente no podría dar el paso" de cobrar impuestos como el IRPF o el IVA. Tampoco los impuestos especiales, ingresos que van a parar a las autonomías, pero que le compete cobrar al Estado.

La Generalitat podría recaudar solo los impuestos propios, los únicos sobre los que tiene competencia, que puede crear, subir o bajar. Entre estos, el más fuerte en ingresos es el Impuesto sobre transmisiones patrimoniales, seguido por sucesiones. El Estado le seguiría transfiriendo la parte correspondiente de la liquidación de otros tributos, que él recauda y reparte entre las autonomías según el sistema de financiación.

La Generalitat ingresó el año pasado por tributos cedidos por el Estado 15.458 millones de euros, lo que supone el 87,41 por ciento del total de sus ingresos tributarios; el otro 12,59 por ciento procedió de tributos propios, según los datos de Gestha sobre el ejercicio 2011. Es decir, sin estos ingresos estatales la Generalitat "no tendría capacidad para pagar" los servicios que presta.

Acerca de la creación de una euroviñeta, un nuevo impuesto para vehículos pesados que cruzan la frontera española por Cataluña, el técnico de Hacienda explica que las comunidades tienen esta competencia y que no rompería la unidad de mercado, a su juicio.

Por otro lado, explica que el Estado podría neutralizarlo como ha hecho con la tasa a los depósitos bancarios aprobada por varias autonomías, cuya aplicación "ha eludido rápidamente" creando un impuesto estatal.

UN CONSORCIO TRIBUTARIO VIABLE

Mollinero señala que el actual Estatut prevé la creación de un consorcio tributario entre el Estado y la administración catalana, pero que tal y como está diseñado no satisface las aspiraciones independentistas, porque mantiene las competencias tal cual están ahora repartidas.

"El debate se desvirtuó bastante porque independentistas y centralistas planteaban que terminaría siendo recaudador y que Cataluña decidiría qué parte dar al Estado, como una hacienda foral", ha explicado. Esta posibilidad tampoco es constitucionalmente posible.

Este órgano supondría la unión de las funciones tributarias de ambas partes, una fórmula que estos técnicos ven con buenos ojos porque ayudaría, por ejemplo, a la inspección. "Sería una gran novedad", interpreta Mollinedo.

En cuanto a la Seguridad Social, el especialista asegura que el resultado sería el mismo: un sistema propio no podría llevarse adelante porque no lo permite la Constitución, pero tampoco sería viable, sino "claramente deficitario".

PROBLEMAS DE FONDO

El portavoz de Gestha explica que el trasfondo es el malestar de estas formaciones porque sienten que sus ciudadanos y empresas aportan al Estado más de lo que la administración catalana luego recibe de aquel. Las famosas balanzas fiscales, explica, que pueden realizarse con métodos diversos y cuyo resultados, por tanto, también lo son. "Solbes llegó a emplear hasta cinco metodologías distintas", asegura.

El año pasado, según datos de Hacienda, en Cataluña se recaudaron 32.068 millones, sumando todos los impuestos que se pagaron en suelo catalán; la Generalitat recibió del Estado por tributos 15.458 millones, así como otros 4.540 millones en transferencias corrientes o de capital del Estado y de la Seguridad Social, sin incluir las transferencias de la UE.

Para Mollinedo, en el origen de los impuestos y su reparto posterior es difícil encontrar criterios técnicos objetivos, puesto que es una cuestión "ideológica" decidir quién liquida los tributos, por qué, cómo los distribuye.

Otro de los problemas de fondo, a juicio de José María Mollinedo, es la mera existencia de las cuatro haciendas forales (las tres vascas y la navarra). "Es un elemento que distorsiona desde el origen. Son cuatro excepciones que han generado estos sentimientos", agrega.