Suprimir la Diputación de Salamanca ahorraría 31 millones de euros

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias.

Eliminar la Diputación de Salamanca evitaría duplicidades, el coste de sus entes dependientes y también el del clientelismo y la corrupción: en total 31 millones a medio plazo para La Salina y más de 1.300 millones en total.

LAS CIFRAS

 

A corto plazo, suprimir las 38 diputaciones ahorrarían la cuantía de estas las partidas de órganos políticos y transferencias a entes propios: alcanza los 588 millones de euros en total.

 

A medio plazo, por el efecto de evitar duplicidades, ineficiencias o el coste de la corrupción se ahorrarían 1.230 millones de euros en el conjunto de todas las diputaciones.

 

 

Las diputaciones están, se quiera o no, en el centro del debate político. Y no se trata sólo de que partidos como Ciudadanos a nivel nacional o agrupaciones como Ganemos en el caso concreto de Salamanca lleven entre sus propuestas la eliminación de estas instituciones. El debate va más allá de ser una idea política y se ha extendido al ámbito de la eficiencia en la gestión y, también, al de la regeneración democrática de manera que cada vez son más las voces que piden una revisión profunda de lo que hacen y lo que nos cuestan para valorar la conveniencia de su continuidad.

 

En este contexto, surge una pregunta inevitable: ¿cuánto nos ahorramos si nos cargamos las diputaciones? Pues un informe de la fundación '¿Hay Derecho?' ha hecho una radiografía estas administraciones en la que precisamente aporta algunas respuestas sobre el volumen de las diputaciones, lo que nos cuestan, lo que hacen y lo que ahorraríamos en caso de eliminarlas. En el caso de Salamanca, y según este informe, eliminar la Diputación permitiría ahorrar algo más de 31 millones de euros a medio plazoEs un tercio del presupuesto total de La Salina, una cifra nada desdeñable.

 

Esta cifra está calculada en función de la eficiencia de cada diputación, cálculo en el que se tienen en cuenta el coste del personal de las diputaciones, los gastos corrientes y las transferencias corrientes eliminando las ayudas directas a la ciudadanía.

 

 

GASTOS DE PERSONAL Y ENTES DEPENDIENTES

 

Hay que recordar que la Diputación de Salamanca ha aprobado recientemente un presupuesto de algo más de 96 millones de euros; de ellos, 31,5 millones se van en gastos de personal, la partida más grande con diferencia. Además, 25,4 millones son en gastos corrientes y otros 14,5 se van en transferencias corrientes; inversiones reales son 9,7 millones y transferencias de capital, a entidades locales fundamentalmente, son 10,7 millones. 

 

Estas son las grandes cifras de la Diputación de Salamanca, que se nutre fundamentalmente del dinero que le llega de otras administraciones. En total, el 99,3% del presupuesto de La Salina llega de las transferencias del Estado y de la Junta de Castilla y León (datos de 2015).

 

 

¿EN QUÉ AHORRAMOS?

 

El ahorro que ha calculado este informe procede fundamentalmente de su estructura política y del entramado de empresas que han creado a su alrededor. A corto plazo se eliminaría el principal coste político de las Diputaciones ya que desaparecían los gastos asociados a los órganos de gobierno y también las transferencias de fondos que realizan a sus propios entres y otras administraciones sin una finalidad concreta.

 

En el caso de la Diputación de Salamanca, y según su presupuesto de 2016, los órganos de Gobierno de La Salina están presupuestados en 541.000 euros al año y el gasto en personal eventual, ligado a los órganos políticos, supera los 494.000 euros. Eso se ahorraría de entrada.

 

Además, la Diputación tiene tres entes dependientes que se nutren de transferencias económicas de la propia institución y a los que se dedican 2,5 millones de euros, a los que hay que sumar los 4,3 millones en inversiones que se hacen para ellos.

 

En cuanto al medio plazo, el ahorro sería mucho mayor. La integración de los servicios que prestan las Diputaciones con los que prestan las Comunidades Autónomas permitiría eliminar duplicidades existentes, también las que se producen con entes intermedios a nivel local como las mancomunidades; se produciría una importante racionalización de las políticas públicas; se eliminarían probablemente sus entidades instrumentales; y en particular se produciría una importante eliminación del sobrecoste en la gestión de las Diputaciones ocasionado por el clientelismo y la corrupción: está calculado en un 25%. En total, 1.230 millones de euros a medio plazo, algo más de 31 en el caso de Salamanca.