'Stop Uranio' se manifiesta contra una mina que "generaría más costes que beneficios"

Salmantinos contrarios a las minas de uranio, en la plaza del Corrillo. (Foto: Javier Burón)

La plataforma asegura que no merece la pena "crear un punto negro así para 9 años de explotación". De hecho, señalan, "es una energía a la baja, no es segura la rentabilidad de la mina".

La plataforma Stop Uranio se manifestó el domingo contra el proyecto de las minas de uranio que la empresa australiana Berkeley planea constuir en los terrenos de Retortillo, Villavieja de Yeltes, así como en Alameda de Gardón, en la provincia de Salamanca

 

Durante la protesta, Stop Uranio trató de concienciar a los viandantes, informando y recogiendo firmas. Según José Ramón Berruzco, uno de los organizadores, "son muchos más los perjuicios que los beneficios que puede generar". Explica que "el proyecto se trata de una explotación para únicamente 9 años, que generaría unos 200 puestos de trabajo, según Berkeley". Sin embargo, considera que "ni siquiera es rentable económicamente, ya que destruiría los 65 puestos del Balneario de Retortillo, así como los muchos ganaderos que hay en la zona; además, los beneficios no revertirían en la zona, sino que se irían con al extranjero con la empresa que lo explote". 

 

Por no hablar de los "más que obvios daños medioambientales". Según informan, "esta sería la única mina de uranio a cielo abierto en toda Europa, ya que normalmente se construyen en zonas deshabitadas, como los desiertos de Namibia, Australia o Canadá, donde tienen más sentido que aquí". Además, la se construiría "junto a los márgenes del río Yeltes, zona declarada Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por la Unión Europea". Sin embargo, opinan, "no están teniendo en cuenta nada de esto. No merece la pena crear un punto negro así por 9 años de explotación; generaría más costes que beneficios".

 

Por otra parte, el proyecto indica que esta sería, además de mina, "centro de tratamiento de residuos nucleares procedentes de las otras minas proyectadas en Alameda de Gardón y en Gambuta, Cáceres, lo que incrementa el impacto", aseguran.

 

"UNA ENERGÍA A LA BAJA"

 

Pese a esto, no está seguro que finalmente se vaya a construir la mina. "Desde la tragedia de Fukushima y las grandes reservas encontradas en lugares como Kazajstán, el precio del uranio ha bajado mucho", apuntan. "De hecho, es una energía a la baja, ya que países como Alemania o Suiza han cerrado sus plantas nucleares, o Italia, que ha parado su expansión. Es una energía a la baja".

 

Por tanto, no tienen claro que esta mina, "con un uranio de baja calidad, vaya a ser rentable". Esto se debe a que Berkeley "es una empresa especuladora que no explota minas, sino que las hace y las vende a otras empresas". Según se comenta, "se han interesado una coreana y una rusa, pero hay serias dudas de que vaya a ser viable. Dependerá de cómo varía el precio del uranio en los próximos 8 o 10 años".

 

Además, "pese a que la Junta de Castilla y León ya ha dado el visto bueno, aun queda el del Consejo de Seguridad Nuclear, dependiente del Congreso, que tiene derecho a veto".

 

Pero aunque no esté segura la viabilidad, afirman que "hay que luchar por lo que pueda pasar". Stop Uranio ya tiene 100.000 firmas, recogidas en mano o gracias a plataformas como change.org. "Tenemos pensado llevarlas a Madrid, al Ministerio de Industria". Asimismo, "tenemos en trámite la petición ante Parlamento Europeo, y si no progresa, lo llevaremos ante la justicia europea, pues ya con anterioridad se han dictado sentencias contrarias a este tipo de explotaciones que ponen en peligro zonas protegidas".