'Start me up' cumple 35 años resumiendo la esencia de los Rolling Stones

Start me up es probablemente el riff más popular de Richards, quien, las cosas como son, a lo largo de los 54 años de vida del grupo ha parido al menos una veintena de guitarrazos ciertamente influyentes y remarcables.

Corría el año 1975 y los Rolling Stones andaban enfrascados en la composición de su disco Black and blue, batallando con su propia capacidad creativa y tratando de perfilar un puñado de nuevas canciones, entre las que había una titulada Never stop, con aires reggae y que terminaría siendo descartada.

 

Tres años después, cuando el grupo se puso manos a la obra para su siguiente producción discográfica, Some girls (1978), Never stop mutó en Start it upmanteniendo su punto reggae, género tan del gusto de Keith Richards. Y cuando parecía que la canción cogía forma, resultó que al guitarrista le pareció que su riff inicial se parecía demasiado al de Thunder island de Jay Ferguson. Y la canción terminaría siendo descartada. Otra vez.

 

Como no hay dos sin tres, Start it uptodavía tuvo otra oportunidad para el siguiente disco de los Stones,Emotional Rescue (1980), pero en esa ocasión los trabajos sencillamente no desembocaron en nada emocionante, por lo que la canción terminaría siendo descartada. Otra maldita vez.Y guardada entre horas y horas de trozos de grabaciones.

 

Ya en 1981, el productor Chris Kimsey le propone a Mick Jagger repasar algunas de esas grabaciones archivadas en busca de alguna buena idea. Así fue como Kimsey encontró dos grabaciones de Start it up con sonido rockero y bajo eléctrico, sepultadas entre medio centenar de tomas con sonido reggae. La bombillita se encendió y los músicos se pusieron manos a la obra, pasando rápidamente de Start it up a Start me up.

 

"Estaba simplemente enterrada ahí, nadie recordaba haberla guardado, fue como un regalo", rememora Jagger sobre este gran clásico que, a partir del inconfundible y poderoso riff de guitarra de Richards, concentra en tres minutos y medio toda la esencia del sonido de los Rolling Stones, con la batería igualmente inconfundible de Charlie Watts marcando el ritmo del despegue mientras el vocalista recita una letra 'calenturienta' marca de la casa.

 

Start me up, de hecho, es probablemente el riff más popular de Richards, quien, las cosas como son, a lo largo de los 54 años de vida del grupo ha parido al menos una veintena de guitarrazos ciertamente influyentes y remarcables. Tan relevante es que sigue siendo el momentazo de apertura de sus conciertos en la actualidad, 35 años después de que su presentación al mundo.

 

Porque Start me up es, indudablemente, el tema estrella del (irregular) disco Tattoo You, publicado por los ingleses el 24 de agosto de 1981. el single fue lanzado diez días antes como anticipo, llegando al puesto número 2 de ventas en Estados Unidos y al 7 en Reino Unido. De hecho, fue su último single en entrar en el Top 10 en las islas británicas.

 

Después de dos décadas de exitosa andadura, este (ahora) clásico atemporal e inmortal ayudó a los Rolling Stones a enganchar a toda una nueva generación y a mantener su relevancia durante los tortuosos años ochenta. Y lo cierto es que después llegarían otros discos de éxito con buenos singles, pero ninguno alcanzó las cotas de popularidad de Start me up.

 

Menos mal que no lo descartaron por enésima vez, porque terminó incluso sonando en la Estación Espacial Internacional en 2010. Quizás a los alienígenas, a los marcianos o a lo que quiera que haya ahí fuera les hubiera gustado más en versión reggae. Pero entonces no habría llegado a convertirse en uno de los clásicos más populares de la música del siglo XX. Por purita casualidad, todo sea dicho.

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