Sorpresa, sonrisas y decepciones en una tarde en la que se mostró la división interna del PP de Ávila

Momento en el que Pablo Gómez felicita al nuevo presidente, Jesús Manuel Sánchez Cabrera. / Foto: Antonio S. Sánchez

El acto de constitución de la nueva corporación de la Diputación Provincial ha estado rodeado de anécdotas surgidas por la sorprendente candidatura de Jesús Manuel Sánchez Cabrera a la presidencia de la institución provincial y su posterior nombramiento como presidente. Una tarde que parecía apacible ha terminado convertida en una revolución.

El patio central del Torreón de los Guzmanes se engalanaba para el evento, numeroso público había acudido hasta allí para ver la constitución de la nueva corporación de la Diputación Provincial de Ávila que iba a estar presidida por el popular Pablo Gómez, cuando la tranquilidad se rompió y comenzaron los cuchicheos entre el público, las caras de sorpresa y alguna que otra sonrisa maliciosa y las caras de pocos amigos de muchos de los integrantes del Partido Popular. La razón, el diputado por Solosancho Carlos García González se levantaba decía "nuestro grupo también propone como candidato al diputado Jesús Manuel Sánchez Cabrera".

 

Dardo envenenado a la dirección provincial del PP y directamente dirigido a Antolín Sanz, presente en el acto, quien ante el final menos esperado, con la elección de Sánchez Cabrera como presidente, ni le felicitó, al menos en público, ni espero a los medios de comunic ación, ya que inmediatamente desapareció del edificio. Pablo Gómez sí se acercó a felicitarle, aunque algo distante y después de mostrar en su rostro su decepción ante lo que creía que tenía asegurado. El ex presidente, Agustín González ni siquiera se levantó a entregar el bastón de mando a su sucesor, tarea que llevaría a cabo el diputado también popular José María García Tiemblo.

 

El resto de dirigentes populares sí se acercó a felicitar al sorprendente nuevo presidente, que, después de haber mostrado su apoyo a los alcaldes invitándolos a ser parte de la investidura y entregándoles el bastón de mando de forma simbólica, recibió todas sus felicitaciones con su hijo pequeño en brazos.

 

Y respecto a la oposición, sorpresa y caras sonrientes. La situación no era para menos, porque no podían esperar que el partido que había ganado por mayoría llegara dividido a un acto en el que hasta Ciudadanos y Trato Ciudadano dieron su apoyo a un candidato del PP.