Sorprenden a un conductor portugués a 225 kilómetros por hora en la autovía A-62

Canillas de Abajo. Los agentes de la Guardia Civil detectan el turismo en un control. En la misma vía. Es el segundo caso que se registra en este mes
e. g.

Por segunda ocasión en este mes, agentes de la Guardia Civil de Tráfico han vuelto a sorprender a un conductor circulando por la autovía A-62 con una velocidad muy superior a la permitida. En esta ocasión, el conductor detenido, de nacionalidad portuguesa, circulaba a 225 kilómetros por hora, según informó el portavoz del Instituto Armado.

El arresto del conductor, cuya identidad responde a las iniciales M. P. R., se produjo el pasado viernes, en torno a las 17.07 horas, en el kilómetro 266,200 de la autovía A-62, a la altura del municipio de Canillas de Abajo. En ese punto kilométrico se encontraba una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico efectuando un control de velocidad. Detectaron que un vehículo, marca Audi, y con dirección a Portugal, estaba circulando con una velocidad excesiva, concretamente, el radar registró 225 kilómetros por hora, por lo que procedieron a retener el vehículo y a arrestar al conductor, acusado de un delito contra la seguridad del tráfico por superar el límite de 120 kilómetros por hora establecido en este tipo de vías.

Ya es la segunda vez en este mes que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico sorprenden a un conductor circulando a más de 200 kilómetros por hora en esta autovía. El pasado día 6, un joven portugués de 33 años y de iniciales A. M. C. M. fue detenido por agentes de la Benemérita del puesto de Ciudad Rodrigo tras ser detectado por el radar en el punto kilométrico 302,3 de la Autovía de Castilla (A-62) cuando circulaba en dirección Portugal a 235 kilómetros por hora en el término municipal de Martín de Yeltes. El detenido conducía un turismo marca BMW 32 de color gris.

También en este mes, la Policía Local de Santa Marta de Tormes detuvo a un joven de 20 años acusado de un delito contra la seguridad vial tras ser sorprendido conduciendo un turismo a 126 kilómetros por hora en un tramo limitado a 50. Fue ‘cazado’ en la avenida de los Padres Paúles, una avenida con varios pasos a nivel.