Solventado otro trámite, el Real Madrid aguanta el pulso

El Real Madrid despachó, a modo de trámite, la visita del Espanyol, empujado por la solidez constatada como local y bendecida por las penurias de su adversario, distante de los objetivos blancos, que dejaron la situación pendiente del devenir, a la espera de un error del Barcelona para limar la distancia con el liderato.
EFE

Manuel Pellegrini repitió el once que terminó con la maldición de Riazor. A pesar del alta de futbolistas tan notables como el argentino Gonzalo Higuaín o el francés Lass Diarra, el técnico chileno mantuvo el equipo de la última sesión. Incluido Raúl, que repitió titularidad.

La rentabilidad que asegura el galo quedó al margen del centro del campo creativo que ha encontrado el preparador chileno. El Real Madrid se aseguró la posesión de la pelota. Se hizo dominador. Ayudado por la languidez de un adversario plagado de ausencias que pronto asumió su inferioridad.

Más fácil resultó la tarea con el viento a favor. Generado por el gol logrado a los cinco minutos. Cuando una falta lateral lanzada por Esteban Granero fue rematada de cabeza por Sergio Ramos.

La visita del Espanyol, además, palió parte de la ansiedad que padecía el brasileño Kaká. El gol que tanto ha buscado apareció a un cuarto de hora del intermedio. Estuvo atento a un remate de cabeza de Raúl, a centro, de nuevo, de Granero, que rechazó Kameni.

El sosiego permitió regalo de minutos por parte de Pellegrini, que concedió protagonismo a Lass, Higuaín y, en el tramo final, al holandés Rafael Van der Vaart. El delantero argentino aún tuvo tiempo para marcar su gol. Fue en el último minuto. Para redondear el triunfo.