Sólo cuatro astados llegaron a los toriles

Un vecino de Algete, de 27 años de edad, sufrió un traumatismo craneoencefálico y su estado es grave
Á. S. P.

Los toros de la ganadería sevillana Hernández Plá, en su mayoría berrendos cárdenos, ofrecieron un encierro bonito pero lamentablemente no se consiguió meter los siete toros en la plaza. Cabe destacar la considerable bajada de público registrada ayer en todos los festejos e incluso por las calles de Miróbriga.

Los astados partieron de los chiqueros de la avenida Conde Foxá amparados por una extraordinaria parada de bueyes de la ganadería de Martín Perrino, a la que los toros no hicieron ningún caso. Ya de salida, el encierro se rompió.

Sólo dos toros siguieron la carrera de los bueyes que fueron los que entraron inicialmente en la plaza, otros dos se emplazaron en el Registro y los otros tres ni siquiera salieron de Conde Foxá. Precisamente dos de éstos fueron encerrados en los chiqueros de donde habían partido, otro logró subir hasta Torroba, pero de allí no se movía, por más que los mozos lo intentaron. Los astados permanecieron un buen rato entre el Registro y la Plaza y finalmente se logró meterlos en los toriles del coso taurino.

Previamente en la zona del aparcamiento de San Pelayo, se produjo otro herido de pronóstico reservado, se trata del mirobrigense José García Caballero de 40 años que sufrió un traumatismo en la rodilla derecha con posible rotura.

Según manifestaron algunos de los testigos presenciales, esta lesión se produjo cuando uno de los toros emplazados remató contra las agujas donde José García se encontraba, por lo que cayó y se le quedó atrapada la pierna. Se le produjo un traumatismo y tuvo que ser atendido en la enfermería de la propia plaza y trasladado posteriormente al hospital de Salamanca. Su estado actual es de pronóstico reservado.