Sobre la bocina

ITURRALDE RESCATÓ UN PUNTO EN EL 92. De cabeza, tras un saque de esquina, el central logró el empate en el único tiro a puerta en toda la segunda parte.
JOSÉ ÁNGEL SANZ

I turralde es el máximo realizador del Guijuelo. Ayer logró el sexto gol de la temporada y, por cómo y cuando llegó, quizá el más importante desde que viste de verdiblanco. Un tanto que sirvió para evitar un problema mayúsculo y que prolonga la esperanza en que este equipo pueda escalar de una vez puestos en la clasificación y ganarse más respeto de su propia afición, de los rivales y del colectivo arbitral, que buena falta le hace. Ayer los chacineros podrían haberse ido de vacío y no habría pasado nada: en la primera mitad se repartieron méritos con una buena Cultural y en la segunda, salvo dos tímidos intentos que ni puden contabilizarse como ocasiones, sólo tiraron entre los tres palos en el citado gol.

El Guijuelo comenzó dubitativo en los primeros minutos. Eso le pudo costar dos graves disgustos en forma de gol en esos primeros compases. Jito fue el responsable de meter el miedo en la parroquia local. El pichichi del grupo tiene bien justificada su fama de killer y la zaga tardó sólo siete minutos en comprobarlo, en un testarazo del punta que se fue muy cerca del palo. Después fue Denis el que llegó con peligro a las inmediaciones del arquero local. Los sustos sirvieron para despertar, al menos a los de Pouso, que se pusieron en marcha del medio centro para adelante a partir de los diez minutos de encuentro. Su técnico dio entrada en el once a dos de los nuevos, Carlos Rubén en la media punta y Ubis en la punta de lanza, y los dos le devolvieron la confianza con actitud y presencia. Romero, que casi siempre es el mejor de los locales, ayer fue de nuevo ese jugador que con es imprevisible con el balón en los pies, con desborde y gran sentido del juego combinado. En el minuto 19, él era el encargado de abrir el marcador con un disparo raso tras un gran pase adelantado y al hueco de Ubis. Los chacineros se habían desperezado sobre el campo, estirando su dibujo, y llegaba el fruto.

La alegría duró poco, porque la Cultu, en una jugada casi calcada, subía el empate al marcador. Esta vez el que la pasaba era Bravo y el que, también por lo bajo, el que inflaba las mallas, era el extremo Ferrán. El conjunto de Uribe tuvo más contundencia y más presencia en el centro del campo y supo surtir de balones valiosos tanto a Ferrán como a Yhavé por izquierda y derecha de forma respectiva. En esa medular, además, Pouso se encontró con el contratiempo de la lesión de Silvano. Su puesto lo ocupó Neftalí y el perfil de éste no tiene nada que ver ni con la contención ni con la destrucción de juego. Seis minutos antes de llegar al descanso, Yahvé estuvo a punto de marcar cuando vio a Montero adelantad y lo intentó de vaselina. Y Romero despidió el choque hasta el receso con otro tiro en el que Saizar sacó a relucir su capacidad de anticipación. Buenas impresiones, en general, que se irían al limbo en una segunda mitad de poco fútbol y, sobre todo, de pocas ideas locales. En el 80 Chema lo intentó y Monteró lo evitó, y sólo cuatro minutos después el recién ingresado al campo logró un golazo a la escuadra izquierda de Montero que hacía rugir a su banquillo. Iturralde cambió de bando la euforia, pero queda mucho por hacer.

C. D. GUIJUELO
Montero, José, César, Iturralde, José, Silvano (Neftalí, m. 32), Carlos Rubén, Mangas (Ismael, m. 64), Leroy, Romero y Ubis (Chus del Prado, m. 84).

CULTURAL LEONESA
Saizar, Cervero, Santi Santos, Salva, Gorka García, Chus Bravo, Segovia, Yahvé (Chema, m. 73), Ferrán (Omar, m. 73), Denis (Richard, m. 87) y Jito.

Goles: 1-0, Romero, m. 19. 1-1, Ferrán, m. 24. 1-2, Chema, m. 84. 2-2, Iturralde, m. 22.
Árbitro: Caballero Herreros, Riojano, asistido en las bandas por Rio Soto y Merce Soto. Amonestó al local Iturralde y al visitante Cerveró. Incidencias: Jornada veinticinco en el Grupo I de Segunda B, disputado ante 500 espectadores.