Sobran los motivos para manifestarse en la calle

 
No resulta nada fácil que los salmantinos se manifiesten, aunque sobren los motivos, como recordó recientemente el ugetista Agustín Prieto. La protesta en la calle de alrededor de 2.000 personas es un síntoma de que algo no funciona, pero parecen muy pocos para la que está cayendo. Bien es cierto que la convocatoria sindical era específica contra la ampliación de dos años en la edad de jubilación, porque si UGT y CCOOhubieran convocado a favor del empleo y contra la sangría de parados que padece de forma alarmante esta provincia, deberían haber salido a la calle los 160.000 vecinos de la capital. Aun así, la protesta tiene que hacer meditar, y mucho, al Gobierno y no sólo por su anunciado pensionazo. Los salmantinos, como ha ocurrido en otras capitales de la Comunidad y del resto de España, se manifiestan ahora por la jubilación y también deberían hacerlo con urgencia por la situación laboral en su conjunto, con mucha incertidumbre, desesperanza y un paro que sigue creciendo. Porque, no lo olvidemos, la medida que ahora se plantea el Gobierno para enderezar las arcas de la Seguridad Social es una consecuencia de la crisis económica, del paro desbocado, del gasto público desmesurado y de unas pésimas previsiones cuando el viento era favorable. A la cola de Europa y con unas expectativas que no son precisamente optimistas, los salmantinos tienen motivos más que suficientes para volver a salir a la calle. Otra cosa es que quien tiene que escucharles lo haga y tome las medidas oportunas, si es capaz de ello.