Sin noticias del ataque

Partido soporífero el que se pudo presenciar ayer en el Municipal de Guijuelo entre el conjunto chacinero y el Palencia. Los dos equipos bloquearon con éxito a su rival desde el minuto uno y eso provocó que el balón estuviera más tiempo por el aire que por el césped. Poco fútbol, menos ocasiones y ningún gol fue el bagaje final del Guijuelo-Palencia. Cualquier persona que padeciera problemas de sueño los podía haber solventado ayer acudiendo al estadio chacinero.
ADRIÁN A. GARCÍA

La primera parte fue de dominio alterno. En los minutos iniciales el Guijuelo salió con más fuerza y llevó el peso del partido con la velocidad como arma principal, en especial la de Chema, que trajo de cabeza a Chupri, canterano de la Unión Deportiva Salamanca, en estos primeros instantes. En este tramo de partido Rubén Pérez fue el primero en buscar el gol en un cabezazo tras centro de Txoperena que se marchó desviado y poco después fue Tejedor el que lo intentó con un disparo duro desde la frontal que obligó a intervenir a Castilla.

A partir del minuto 20 el Palencia encontró su sitio en el campo y se hizo dueño de la posesión del balón. Los de Pepe Calvo empezaban a combinar y el Guijuelo no hacía más que perseguir sombras, no obstante, el primer disparo a puerta no llegó hasta el minuto 38 con un tiro lejano de Víctor que atajó Montero en dos tiempos.

Si hay algo que le faltó al Guijuelo en esta primera mitad fue la precisión en el último pase, ya que Iturralde y Chema pudieron dejar solos a Rubén Pérez y Garban en sendas jugadas de ataque, pero la inexactitud de sus pases cuando lo tenían todo a favor provocaron que las ocasiones se fueran al limbo.

El paso de los vestuarios no trajo nada nuevo al decorado del partido. La vida continuó igual, el balón estuvo más tiempo por el aire que por el suelo y las ocasiones brillaron por su ausencia. Las imprecisiones estuvieron a la orden del día y se adueñaron del encuentro. Ninguno de los dos equipos encontró el camino hacia la portería rival y los porteros tuvieron una jornada tranquila.

Al igual que sucedió en los primeros 45 minutos, los chacineros salieron con más ímpetu que su rival, pero no lo suficiente como para crear ocasiones de gol. El peligro llegaba en las jugadas a balón parado fruto del poderío aéreo demostrado durante toda la temporada por el Guijuelo, pero los verdiblancos tampoco tuvieron su día en la estrategia. Mientras tanto, el Palencia quería seguir sacando la pelota jugada desde atrás, pero las luces se le apagaban a medida que avanzaban metros.

María Hernández trató de dar más dinamismo a los suyos con la entrada a falta de media hora de Juanma Torres y de Chopi en lugar de Rubén Pérez y Sergio Boix, pero en esta ocasión no fueron los revulsivos de otros días.

El fiel reflejo del partido fue que el primer disparo a puerta llegó en el minuto 78 a cargo de Torres, pero su disparo salió centrado y Castilla lo detuvo sin problemas. Un minuto después le tocó dar a los palentinos. Alejandro se revolvió dentro del área y Montero repelió, por dos veces, el intento del delantero visitante. Más tarde, en el 85, fue De Paula el que trató de sorprender al guardameta salmantino, pero el disparo colocado se marchó rozando la escuadra.

La tensión por la incertidumbre del marcador hacía que los aficionados locales empujaran a su equipo en busca del gol de la victoria, pero todo su esfuerzo fue en vano. Sin embargo, en el 89 llegó la oportunidad más clara del encuentro. Una falta al borde del área fue lanzada de forma magistral por Txoperena, pero si bueno fue el lanzamiento mejor fue la respuesta del guardameta palentino, excepcional estirada de Castilla para conservar el punto.

Empate final y el Guijuelo que suma su cuarto encuentro consecutivo sin conocer la derrota. Con este nuevo punto los de María Hernández se mantienen en puestos de promoción a Tercera División una jornada más, empatado a 29 puntos con el Caudal Deportivo y con el Zamora, pero por delante en la clasificación gracias al golaverage particular.

A partir de ahora, el conjunto chacinero debe centrar sus energías en la complicada salida del próximo fin de semana ante el Mirandés de Carlos Pouso, tercer clasificado.